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¿Cómo enfrentar el Estrés Prenupcial y sobrevivir?

Si los preparativos para la boda te están enloqueciendo o las discusiones con tu pareja y familia están a la orden del día, entonces pon atención a esta nota.

El tener una boda muchas veces (o en a mayoría de los casos) suele pasarle la cuenta a los novios. Los preparativos son tantos y el deseo que todo salga  a la perfección en ocasiones sólo provoca angustia, discusiones, desórdenes alimenticios, insomnio, entre otros síntomas.

Existen parejas que al verse enfrentadas al estrés prenupcial incluso han llegado a dudar de si la unión futura es deseable o no, pero lo anterior es básicamente por un motivo: “Los preparativos los están consumiendo”; incluso perturbando aún más la familia que, aspirando a colaborar, entrega cientos de opiniones que no siempre permiten un acuerdo entre la pareja.

Estrés prenupcial

Foto: LUN

El estrés prenupcial puede incluso causar dudas en los novios.

Muchas veces me he encontrado con personas que realmente se han visto afectadas por el llamado estrés prenupcial, más común entre las novias que son las encargadas de organizarlo todo, haciendo valer el bien llamado seudónimo de la “mujer multifacética”, ya que debe encargarse de cada detalle según sus sueños y anhelos; no obstante, cuando los preparativos están ocupando gran parte de nuestro tiempo y pensamientos es que nos vemos más afectados. Las discusiones suelen abundar aún más por detalles del presupuesto, la elección del menú o algo tan simple como el color de la mantelería y con eso olvidamos que lo primordial de ese día es “celebrar la unión del amor”.

Un motivo de felicidad

Lo principal que debemos tener en claro, es que todo matrimonio debe ser motivo de felicidad y no de disgustos porque “esto o aquello” no está saliendo de acuerdo a lo planeado; sin embargo, debemos considerar que no siempre nuestros anhelos salen a la perfección, pero eso no significa que todo sea un completo desastre, ya que en ocasiones lo “inesperado” es lo que resulta mejor; por lo tanto, aprender a relajarse es la regla de oro al momento de organizar una boda y por supuesto delegar en personas de confianza.

Si estás sufriendo de estrés prenupcial, entonces detente, respira profundo y haz un alto en los preparativos por algunos días, tomando distancia verás que todo lo que veías mal tiene siempre un aspecto positivo. Después de todo cuando llegamos al límite del estrés, continuar con la organización de la boda sólo provocará que los sentimientos de angustia y el cansancio físico y mental te pasen la cuenta. ¡Verás que cuando te relajes todo volverá a lucir bien!

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