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AC DC, Back in Black: La historia detrás de un disco que se volvió leyenda mundial

A 35 años del lanzamiento de una leyenda, el homenaje a Bon Scott.

Guía de: Discos

Hace 35 años, a fines de abril de 1980, se publicó “Back in Black”, disco que se transformaría en una leyenda del hard rock no solo por sus tremendas canciones y porque marcaría la carrera de la banda australiana AC / DC para la posteridad. El álbum también se transformaría con los años en el tercer disco más vendido en la historia de la música, con más de 50 millones de unidades en sus diversos formatos, precedidos por “Thriller”, de Michel Jackson, y “Dark Side of the Moon”, de Pink Floyd, en ese orden.

Back in black

 

Pero la historia de este disco no es tan simple o común, ya que nos muestra cómo a pesar de las dificultades y de pasar un muy mal momento, todos nos podemos poner de pie y seguir adelante.

¿Cuál fue el mal momento? La banda venía terminando sus presentaciones y varias giras además de todo el trabajo de marketing del exitosísimo disco, “Highway to Hell” (1979), y estaban listos para seguir en su camino de consagración a nivel mundial y empezar a desarrollar el material para su siguiente disco. En este proceso la tragedia los envolvió el 19 de febrero de 1980, cuando encuentran muerto en su auto al carismático vocalista y líder de la banda, Bon Scott, quien tras una descomunal borrachera muere ahogado en su vómito.

La noticia caló hondo en los integrantes; así lo indicaría Malcolm Young, guitarrista del grupo y uno de los fundadores, a la revista Mojo al decir: “Nos vimos rodeados por el vacío”.

La verdad, no es nada fácil empezar a ser exitosos en diversos mercados y perder al vocalista, quien le daba el sello y diferenciaba al grupo, sobre todo si con 25 años de edad no se derrumban disolviendo la banda. Sin embargo, el incentivo llegó desde la misma familia de Scott. “En el funeral el padre de Bon nos dijo: ‘No pueden parar, tienen que encontrar a alguien’”, y luego de unos días de luto Malcolm reaccionó y empezó la reconstrucción de la banda. Él decidió que no se iba a “pasar todo el puto año llorando” y llamó a su hermano Angus para ensayar y empezar el proceso de búsqueda de un nuevo vocalista.

Hells bells

 

Su manager les proporcionó una lista de candidatos, muchos se ofrecieron para audicionar y otros tantos fueron directamente recomendados. Finalmente, el 8 de abril —luego de casi dos meses de búsqueda—, se anunció la incorporación de Brian Johnson a AC/DC, un inglés de Newcastle de mucha experiencia sobre el escenario con su ex banda Geordie, que en ese momento trabajaba en una fábrica de autos, por lo que se generó una serie de mitos sobre “el mecánico” y cómo fue descubierto.

Ahora, nuevamente con la banda completa y luego de varios ensayos, decidieron comenzar la grabación de su séptimo disco y repetir el éxito ya forjado por su sus trabajos anteriores. Por eso volvieron a trabajar con el productor Mutt Lange. Se dice que no había disponibilidad de estudio donde estaban acostumbrados a grabar, por lo que viajaron a Bahamas al estudio Compass Point, de Chris Blackwell, fundador del sello Island y descubridor de Bob Marley. Yo creo que este viaje fue ideado por una necesidad de despejarse y tener una experiencia que no les recordara a nada anterior.

La primera semana no fue muy productiva dado lo relajado de los paisajes y el ambiente, a lo que se sumó el estrés por la responsabilidad que sufría Brian Johnson al ocupar el lugar de Scott componiendo y cantando. El mito más singular de esta producción es que en una de las sesiones Johnson sufrió un suceso paranormal, donde el espectro del mismísimo Bon Scott se manifestó, dándole su beneplácito para tal labor, lo que se confirmó en una declaración posterior: “Algo me pasó. No quiero hablar de ello, pero algo pasó y fue algo bueno”.

Más allá de la anécdota, lo importante es que este hecho le dio la seguridad y personalidad necesaria para sacar este proyecto adelante y transformarse en el frontman indiscutido de la banda hasta el día de hoy.

Para sacar el disco adelante fue vital el gran sentido del humor que poseía Johnson y el apoyo de sus compañeros y del productor. Por ejemplo, en la primera canción del álbum, “Hells Bells”, Johnson no lograba dar con la primera parte de la letra, hasta que Mutt Lange le dio una mano: “Se sentó conmigo para buscar el camino y en ese momento empezó una tormenta con truenos y Lange propuso, ´Rolling Thunder´. Luego se puso a llover y me salió, ‘Pouring Rain’, y Lange me dijo, ‘ya lo tienes”, dando así inicio a las 10 canciones y casi 42 minutos de la placa, donde se destacan “Hells Bells”, “Shoot to Thrill”, “You Shook Me All Night Long” y por sobre todas, el ícono indiscutido de la banda, “Back in Black”, la que ha llegado a varias generaciones; incluso a millones de niños gracias a su aparición destacada en la película Iron Man, en 2008.

Shot to thrill

 

El disco se terminó de masterizar en Electric Lady Studios (Nueva York) y es un homenaje claro a Bon Scott, aunque en ninguna parte se menciona un “homenaje a…”. Desde su carátula de absoluto negro —la que tuvieron que pelear con su sello discográfico, ya que no la encontraba comercial— hasta canciones como “Have a Drink on Me” (Tómate una a mi salud), nos muestra su clara intención de no olvidar a quien los llevó a ser una banda de reconocimiento mundial.

Sin duda, este es un disco que uno debe tener, no solo por la historia sino porque cada vez que uno lo escucha —sobre todo en la edición en vinilo—, se vuelve a descubrir la genialidad de sus canciones y la razón de su popularidad. Creo que es el momento de empezar a escucharlo e ir precalentando lo que podría ser su visita (aún sin confirmar) a nuestro país, yo estoy preparado para ir con mi hijo y descubra de una vez por todas…lo que es una buena banda de rock.

You shook me all night long

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