¿Eres un comprador compulsivo o shopaholic? Averígualo

Más de una vez, seguramente nos hemos enfrentado a la compra de un artículo que no necesitamos, que vale más de lo que podemos pagar.

Si bien gran parte del endeudamiento responde al bajo nivel de sueldos versus el creciente costo de la vida, muchas veces situaciones dramáticas se desencadenan tras la conducta irresponsable e inconsciente de los compradores.

Una cosa es no tener la información completa para saber utilizar los instrumentos financieros y a raíz de eso caer en el endeudamiento, pero otra muy distinta es la situación de quienes conociendo los riesgos y utilizando hasta las más rebuscadas artimañas que permite el mercado, gastan sin más preocupación que la de escoger el color del par de zapatos de turno o la cartera de temporada. ¿Es tu caso?

Comprador compulsivo

Imagen: Francisco Olea

Shopaholic o comprador compulsivo son algunos de los nombres con los que se conoce a las personas que compran lo que no necesitan.

Más de una vez, seguramente nos hemos enfrentado a la compra de un artículo que no necesitamos, que vale más de lo que podemos pagar, y cuyas interminables cuotas han pasado a ser un dolor de cabeza mes a mes. Pero hay quienes no pueden parar, que sufren una enfermedad y que han llevado a la crisis su propia situación económica y la de sus familias.

Shopaholic o comprador compulsivo son algunos de los nombres con los que se conoce este síndrome, que se relaciona con el control de los impulsos y se trata a nivel psiquiátrico. Afecta en mayor medida a las personas deprimidas y con baja autoestima, generalmente en el rango de los 30 y 40 años.

Si bien la compra es un momento de enorme placer para quienes sufren esta enfermedad, rápidamente la sensación se transforma en arrepentimiento, situación que los lleva a esconder las bolsas de sus seres queridos o los impulsa a comprar nuevamente para evadir la culpa. ¿Te ha pasado?

Para saber si lo que nos pasa se trata efectivamente de un trastorno psicológico o más bien responde al capricho irresponsable y el gusto por la ropa o los zapatos, te dejo una serie de preguntas que a modo de test te entregarán valiosos resultados:

-          Salgo de compras todas las semanas

-          Soy bueno (a) para derrochar, compro cosas que no necesito

-          No pienso mucho antes de comprar

-          No soy capaz de resistir una buena oferta

-          Comprar me produce felicidad

-          Cuando compro demasiado no se lo comento a mi familia

-          Tengo prendas en mi clóset guardadas con etiqueta

-          Tengo muchas deudas

-          Nunca comento en qué gasto el dinero

-          Casi siempre después de comprar me arrepiento

Si en más de 5 casos tu respuesta fue afirmativa, es posible que estés sufriendo los síntomas de la compra compulsiva.  Recuerda que hay varias técnicas para ordenarse con los gastos y muchas actividades que pueden reemplazar la rutina de comprar, pero si el problema supera lo que puedes controlar por ti mismo (a), quizás es conveniente seguir una terapia para control de impulsos.

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