¿Cuál es el mejor regalo para el Día del Niño?

El Día del Niño, si usted se aplica, puede convertirse en el punto de partida de una relación muchísimo más lúdica e intensa con sus hijos.
Nunca me celebraron el día del niño, siempre miré con escepticismo estas fechas y la verdad es que sólo cuando fui mamá comencé a darle un sentido más profundo a esta festividad: Es una buena oportunidad para chequear el tipo de vínculo que tenemos con nuestros hijos.

Más allá de los planes que tenga (o no) preparado para el 8 de agosto, sería útil que reflexionara unos minutos sobre la relación que tiene con su niño y, más aún, identificar qué tan entretenida llega a ser ésta: ¿Soy de esos padres que colma de regalos al pequeño y lo deja jugar solito (y de paso me doy unos minutos de relajo)? ¿O tal vez me he convertido en un padre ausente que ignora las dificultades y logros más íntimos de mi niño? ¿Y qué tal si soy de aquellos que les tiene cubiertas todas las necesidades básicas y suntuarias –con mucho esfuerzo mediante- pero al final del día desconocemos qué pasa en el corazón de nuestro hijo?

Da lo mismo qué, pero su hijo de seguro le pide que juegue con él. Usted tiene una larga lista de pendientes y tal vez frunce el ceño (los más culposos de manera virtual) frente a esta petición. La idea no es que se sienta culpable ni mucho menos. Pero al menos que se detenga un instante para analizar por qué es tan importante compartir con nuestros hijos el espacio de entretención.

Para este día del niño, le invito a jugar con él. Sí, nada muy estrambótico ni caro. De hecho, de los juegos sencillos aparecen una serie de enseñanzas.

Día del niño

Foto: El Mercurio

Jugar con los niños siempre será un gran panorama.

Puede intentarlo en casa. O buscar actividades que fomentan la participación familiar. Un buen ejemplo, es lo que ocurre en el Museo Artequín. La semana pasada quisimos mostrarles, aunque sea a través de reproducciones, las principales obras de arte del mundo. Pero la verdad, es que terminamos arremangándonos los polerones y participamos de una atractiva propuesta: Hacer una obra de arte con cartones, retazos de género, mucho papel lustre, brillos y goma de pegar.

La idea era representar a la familia y la verdad es que el resultado de nuestra creación no fue precisamente artístico, pero sí muy, pero muy revelador.

Trabajar en equipo nos motivó a un nivel altísimo y la verdad es que el tiempo pasó sin darnos cuenta.

Mientras pegábamos papeles, disfruté mucho con las historias que le inventaban a cada figura y me percaté de la mayor autonomía que tienen para llevar a cabo sus trabajos. Nunca fui muy buena para las artes manuales (hasta el día de hoy), pero mi preciso corte con las tijeras los cautivó. Se dieron cuenta que se puede perfeccionar la técnica. Nos reímos, los retamos cuando se refugiaban en la eficiencia (aparente) de los grandes. Pero en definitiva, nos comunicamos.

Al final de la actividad, la monitora proyectó una audiovisual que cuenta la historia de una escultura de una bailarina que cobra vida y se comunica con los personajes y obras del museo, en cuanto se ha ido el último de los parroquianos y el guardia cierra las puertas de este lugar.

No se imaginan lo hermoso que fue escuchar a uno de mis hijos decir: “Mami, me encantaría verla… ¿Podemos escondernos del guardia y quedarnos toda la noche en este lugar?”. Su exquisita fantasía cautiva.

Más allá de esta iniciativa, quiero decirles que jugar con los niños es valioso, entre otras razones, porque:

  • Desarrolla su inteligencia. Los niños son como un papel en blanco para enseñarles cosas y aprender todos los días. A nosotros nos parecen mecánicas cosas que para ellos son nuevas y un aprendizaje, como esconderte, jugar memoria, jugar en el baño con las partes del cuerpo, todo es un juego sensacional para aprender.
  • Son las bases para aprender hábitos, en donde ellos conocen su mundo, socializan, ven qué es bueno o malo, aprenden una forma de hablar y ves en ellos un desarrollo impresionante.
  • El juego es una herramienta que le permite al aprender de forma lúdica y se establece un gran vínculo con el bebé.
  • A través del juego podemos lograr hablar de algo que les interese mucho.
Día del niño

Foto: NYT

Regalar un abrazo nunca pasará de moda en el día del niño.

Algunas ideas las puede encontrar en internet. Siempre contemple que:

  • En cuanto a la inteligencia, es importante la observación, puesto que crea habilidades de pensamiento. Desde pequeñitos enséñelos a observar, a describir, a hacer comparaciones. Todas estas habilidades le servirán más adelante para el desarrollo de la inteligencia. Hay muchos juegos en la red que lo promueven.
  • Se puede estimular la inteligencia de los pequeños recordando que ellos aprenden a través de los sentidos.
  • Hablar mucho con él, cantar, escuchar música y jamás olvidar el contacto físico tan necesario para todos los seres humanos, que forma parte fundamental de su desarrollo.
  • Los niños viven del ejemplo. Si le ven interesada, que investiga, que busca soluciones, ellos lo harán mecánicamente, es como con la lectura. Juegue con ellos a los investigadores y esconda un objeto. Para encontrarlo ponga pistas, para investigar qué ocultó.

Estudios advierten que en sus tres primeros años de vida, el niño establece el 80% de las conexiones neuronales que serán las bases de su aprendizaje futuro.

El día del niño está muy cerca. No se abrume, no se endeude. Mejor ocupe sus energías en planear algo distinto , pero básico. Algo que los conecte en la simpleza. El desafío es grande, pero ¿quién dijo que iba a ser fácil?

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