Fiestas Patrias, ideas para hacer con los niños

El mes de la Patria es una gran oportunidad de identificar a nuestros pequeños con su país. No es necesario que espere el 18 para animarse a experimentar con juegos tradicionales y otros no tanto.

 

 

 

En el jardín de mis hijos ya nos pidieron los trajes correspondientes para la presentación que harán ante todos los padres a mediados de mes.

Pero lo cierto, es que no voy a esperar a que llegue la fecha y listo. Para qué olvidarse…hay muchas oportunidades de diversión.

Un palo de escoba, le puede servir para su hijo se convierta en el guaripola familiar. Al son de la música pertinente (si no la tiene, es posible conseguirla desde diversos sitios de internet), el niño comenzará a marchar como un grande y la sensación de mando, de seguro le reforzará su autoestima.

Después, ese mismo palo de escoba, puede convertirse en el mástil de una bandera chilena que el niño puede preparar con papeles lustre, con hojas blancas y lápices de colores.

Desde ya, pueden comenzar a idear algún diseño para pintarle la carita con los colores patrios.

Arreglar la casa para el cumpleaños de Chile, puede convertirse en toda una experiencia y espacio lúdico para los pequeños. Invítelos a crear o pintar imágenes alusivas. Para qué comprar todo hecho…los niños se sienten muy motivados cuando observan, orgullosos, que sus obras son parte de la decoración hogareña.

Pero la acción no termina aquí. Los tradicionales juegos chilenos, como el Volantín, también son posibles de entretener a los pequeños desde los preparativos. Imagínese lo que sentirá su hijo cuando encumbre su propio volantín, una cometa hecha con sus propias manos.

Niño con un Volantín

Foto: El Mercurio

Los volantines son una diversión típica de los niños en el mes de septiembre.

¿Cómo y con qué hacer un volantín?

 

Materiales: Dos palitos de Colihue, Neoprén, papel de volantín, hilo de algodón, corta cartón, alicate, escuadra y regla.

Preparación:

1.    El Volantín tiene que ser un cuadrado perfecto, independiente del tamaño que éste tenga.

2.    Para tener un volantín más firme, los bordes se doblan hacia adentro y los pegamos con neoprén.

3.    Luego, se toman los palitos de Colihue y ponemos uno a lo largo haciendo una diagonal y otro que debe ir curvo a tres centímetros de la punta del volantín. Ambos palos se pegan con neoprén). Los restos, se cortan con el alicate.

4.    Luego contamos tres dedos de cada punta y con algo fino perforamos dos hoyos, por cada parte del triángulo para poner el hilo (el cual debe ser tres veces más largo que el palito de la diagonal).

5.   Ponemos los hilos correspondientes, haciendo firmes nudos y ya estamos listos para salir a encumbrar nuestros nuevos volantines.

Las fiestas patrias nos reconectan con la esencia de nuestra tradición patriota y con juegos tan simples como el trompo.

Es el momento para que los niños comiencen a practicar y luego se puedan lucir con él.

Lo básico es tratar que el trompo permanezca girando el mayor tiempo posible.

Otro juego es el de los quiños o golpes del adversario. En esta competencia, dos jugadores lanzan el trompo, con el fin de que uno de ellos logre golpear al otro para hacerlo avanzar hasta una línea de meta.

También tenemos el emboque, que es otro juguete tradicional de madera que entretiene a adultos y niños. Está formado por dos piezas unidas por un cordel. Una de ellas se asemeja a una campana, que tiene un orificio al centro de su base y la otra pieza es un palito que cabe sin holgura en la base agujereada. Ambas partes están unidas por una lienza.
Para jugar hay que sostener el palito con toda la mano mientras la parte con forma de campana cuelga de la lienza hacia abajo y, sin soltarlo, alzar la parte más grande hacia arriba, tratando de que caiga sobre el palito. Gana quien consiga embocar la mayor cantidad de veces.
Con este juego, los pequeños desarrollan la paciencia y perseverancia, además de buen pulso.

Otro juego fácil de fabricar y entretenido es la Rayuela . Tan sólo comprando un par de tablas de madera, arena, un tejo, dos clavos largos y una pitilla, la diversión dieciochera está asegurada.
La idea es poner las tres tablas en forma de cajón y rellenar con arena ojalá húmeda. Poner los dos clavos en extremos, tirar la pitilla a lo largo y ya tenemos nuestro juego chileno.
Para qué esperar las fondas, la cueca, los asados y las empanadas. El mes de la patria nos ofrece múltiples atractivos. ¡Sólo basta animarse! (¡¡¡Tiquitiquiti!!!)

Más sobre Entretención para niños

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X