Estupor y Temblores: vivencia laboral en la mirada de Amélie Nothomb

La novela Estupor y Temblores nos relata la extraña experiencia laboral de Amélie, una joven belga de 22 años en una de las más importantes empresas japonesas.

Amélie Nothomb nació en 1967 en Kobe (Japón). Proviene de una antigua familia de Bruselas (Bélgica) donde vive actualmente (con esporádicos escapes a Francia). Su niñez y adolescencia las vivió en Extremo Oriente, principalmente en China y Japón, donde su padre fue Embajador. Su primera novela se publicó en 1992.

Con Estupor y Temblores Amélie Nothomb recibió el Gran Premio de la Academia Francesa y Premio Internet, otorgado por primera vez por los lectores internautas.

Estupor y Temblores es la historia de Amélie, una joven de 22 años que entra a trabajar a Yuminoto, una de las más importantes empresas de Tokio.

Estupor y Temblores

Foto: El Mercurio

Amelie es la protagonista de este libro.

Todo comienza bien, Amélie tiene de jefa a la señorita Fubuki Mori (su nombre significa tormenta de nieve), una hermosa mujer cuya belleza encanta a Amélie y en quien encuentra alguien en quien apoyarse y admirar, en una empresa árida, donde ser mujer, y más aún occidental, no le ayuda para nada con el resto de sus superiores ni compañeros de área.

Una de las primeras funciones que Amélie debe realizar en la empresa fue servir te y café, sacar fotocopias del manual de reglamento de un club de golf, actualizar las fechas de los calendarios en todos los escritorios del área entre otros. Después de haber desfilado por un sinnúmero de absurdas labores, y retos, incluso gritos, difíciles de entender para una mente occidental, Amélie termina siendo la encargada de los baños de mujeres y hombres.

La caída permanente y humillante en las labores encargadas a Amélie sólo aumentan su perseverancia por mantenerse en Yumimoto, la hacen refugiarse en su imaginación, en sus divertidos sueños despierta y en su analogía de la empresa como el infierno, mientras que las constantes traiciones de su jefa no dejan de sorprenderla.

Estupor y Temblores es según el antiguo protocolo imperial japonés, la actitud con la que una persona debe dirigirse al Emperador, y es así como finalmente la joven Amélie entiende que debe actuar, después de muchos errores en sus labores como en las respuestas entregadas a sus superiores.

Amélie Nothomb tiene una gracia única para describir las situaciones que le ocurren a la protagonista, sus actos, pensamientos y absurdas situaciones, como aquella en la que el vicepresidente la obliga a comer chocolate verde, un chocolate que mezcla melón tuna con chocolate blanco, o su danza desnuda por sobre los escritorios del área de contabilidad una noche que se quedó trabajando para sacar adelante una tarea que finalmente le fue imposible terminar.

La descripción de la burocracia japonesa, llena de dogmas, machismo y humillaciones, donde el honor no se transa, la honestidad y generosidad no se conocen y la discriminación contra los foráneos está a la orden del día, literalmente deja la vida laboral nipona con mucho que desear, haciéndonos tal vez recordar ese primer trabajo o práctica profesional que tuvimos, en el que pasamos horas haciendo un MBA en fotocopias o soportando a un jefe (a) con quien nunca pudimos llevarnos bien.

Estupor y Temblores es un libro de fácil lectura, con la voz narrativa en primera persona de Amélie y diálogos precisos, además de un exquisito y ácido humor, con el que arranca más de una risa mientras vamos leyendo el libro.

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