Juan Emar, el hombre rebelde de la literatura chilena

Uno de los más grandes exponentes de la vanguardia, escritor, artista y crítico de arte, Juan Emar dejó un legado que sigue dando de qué hablar.

Álvaro Yáñez Bianchi (1893-1964) es más conocido por el nombre de Juan Emar, o Jean Emar, que fonéticamente en francés corresponde a la expresión “J’en ai marre” que significa “ya estoy harto”. Hijo de Eliodoro Yáñez, dueño del diario La Nación, viaja a París el año 1919 donde se establece para estudiar arte, desafiando a su familia que lo instaba a estudiar derecho.  Es en París donde Juan Emar entra en contacto importantes figuras de la élite intelectual como Tristan Tzara, André Breton, Artaud y Eluard, sumergiéndose así en el surrealismo y la crítica a las reglas establecidas en el arte y la literatura.

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A partir de 1924 Juan Emar comenzó a colaborar en el diario de su padre escribiendo columnas bajo el título de <<Notas de arte>>, las que firmaba con su seudónimo en lugar de su nombre real. Dentro de su producción literaria destacan Miltín (1934), Un año (1935), Ayer (1935) y Diez (1937), este último, volumen de cuentos en el que se encuentra el conocido relato “El pájaro verde”. Influenciado por el arte, el surrealismo, y la necesidad de escapar del criollismo, la prosa barroca de Emar se convierte en la gran exponente de la narrativa de vanguardia, mientras que el poeta Vicente Huidobro destaca en la poesía vanguardista. Las publicaciones de Juan Emar no encuentran cabida entre los lectores y la crítica; dado su carácter vanguardista, a ratos absurdo, fragmentario e irreal no logró causar el efecto que causa hoy en día, siendo estudiado por la academia, volviendo a publicarse tanto las novelas mencionadas como otras obras póstumas, epistolarios, y recopilaciones de sus textos sobre arte.

Es lamentable que la figura de Juan Emar haya estado perdida por tantos años, comenzando a ser recuperada desde las décadas del ’80 y 90′en el año 1996 la Dibam (Dirección de bibliotecas y museos) publica Umbral, obra a la que Emar dedica 25 años y más de cinco mil páginas que el autor en vida no alcanzó a publicar,   y finalmente en el año 2004 (cuarenta años después de su muerte) la Biblioteca Nacional recibe cerca de cuatrocientos mil escritos del autor aumentando así el material de estudio y convirtiéndolo así en uno de los grandes exponentes de la vanguardia en nuestro país.

Hoy en día, con gran parte de los antecedentes, información, escritos, cartas y estudios, se puede decir que Juan Emar fue un precursor de la nueva novela latinoamericana, esa que se refugia en el boom y que deja de lado el criollismo, pudiendo encontrar así en escritores de la talla de Julio Cortázar o Juan Rulfo. Lástima que haya tenido que pasar tanto tiempo para su reconocimiento.

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