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El temido Distémper

La enfermedad del Distémper se manifiesta de muchas formas, dado que el virus ataca diversas partes del organismo. Los signos neurológicos con los más evidentes.

El Distémper canino, conocido también como Moquillo, es una enfermedad infecto-contagiosa que afecta a los perros. Además de éste, se pueden ver afectados también más especies de cánidos y otros animales, como el Hurón.

Se denomina infecto-contagiosa por ser producida por un virus y por ser contagiosa de diversas maneras: el contacto con secreciones o a través de estornudos o tos de un animal enfermo, puede ser suficiente para contraerla.

Puede ser diagnosticada mediante kit rápidos o exámenes de sangre tomados por el Médico Veterinario tratante.

Distemper

Foto: maskottchen.com.mx

El distémper es una enfermedad viral.

La enfermedad del Distémper se manifiesta de muchas formas, dado que el virus ataca diversas partes del organismo. Pueden presentarse vómitos y diarrea, en los cuales puede aparecer, o no, sangre. Lo más clásico es que se manifieste con signos respiratorios, tales como tos, estornudos y secreciones mucopurulentas (blanquecinas y/o verdosas) por ojos y nariz. Éstas pueden progresar hasta generar una gran deshidratación e hipovolemia o una bronconeumonía severa.

Cuando hay Distémper también se puede observar una “resequedad” y “agrietamiento” del morro y cojinetes, denominada hiperqueratosis y pústulas abdominales, además de otitis bilateral.

Junto con otras alteraciones que pueden ser vistas sólo a través de exámenes de sangre, lo que más preocupa al propietario de una mascota con Distémper son, generalmente, los signos neurológicos. Estos van desde movimientos involuntarios de extremidades y otras partes del cuerpo (mioclonías) hasta convulsiones.

Los signos neurológicos del Distémper son los que hacen cada vez más inviable el bienestar animal y que llevan, muchas veces, a tomar la radical decisión de la eutanasia. También son los que quedan como secuelas en el caso de recuperación del paciente.

La misma respuesta inmune del organismo se encarga, en gran medida, de generar estas alteraciones neurológicas, dadas por una “exagerada respuesta”. Un tratamiento altamente efectivo, logra la recuperación de la mascota sin que llegue a presentar estos signos, pero no siempre se puede conseguir, por más esfuerzos que involucremos.

Al ser una patología viral, los tratamientos del Distémper son paliativos, vale decir, ayudan a controlar los signos y el avance de la enfermedad, pero es la propia respuesta inmune de la mascota la única capaz de eliminar al agente de su organismo.

Se utilizan sustancias antioxidantes, como por ejemplo, vitaminas C y E. Antibióticos en caso de contaminación bacteriana secundaria. Estimulantes de la inmunidad en algunos casos. Vigilancia de nutrición e hidratación. Manejo de la fiebre. A veces, antiinflamatorios. En fin, una serie de medicamentos y cuidados que siempre dependerán del caso y que requerirán una adecuada y estricta vigilancia profesional.

Para los efectos neurológicos y las secuelas que quedan, se están utilizando algunos medicamentos que, en humanos, se usan para la enfermedad de Parkinson. Su efecto es variable y en constante estudio.

Como pueden apreciar, el Distémper es una enfermedad de mucho cuidado y, generalmente, de bastante gravedad, no obstante puede ser tratada y puede tener una total recuperación. En varios casos, sólo quedan secuelas menores que afectan leve a moderadamente la vida de la mascota.

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