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Colón ¿Un visionario, emisario o embustero?

Subsisten misterios sobre Cristóbal Colón ¿Dónde nació? ¿Cuál era su verdadero nombre? ¿Tuvo acceso a información privilegiada que le allanó el camino?

La figura de Colón, hasta el día de hoy, sigue despertando polémica pues subsisten misterios que no han sido del todo aclarados por los investigadores. ¿Dónde nació? ¿Cuál era su verdadero nombre? ¿En qué año nació: 1442, 1451, 1456? ¿Dónde reposan sus restos? ¿Tuvo acceso a información privilegiada que le allanó el camino? ¿Por qué escribió un libro llamado “Las Profecías”?

Algunos investigadores como Jacques Mahieu (filósofo, sociólogo y antropólogo francés, colaborador del régimen de Vichy, 1915-1990) cuenta que en la época de Colón, mucha gente conocía la existencia de América ya que venían a buscar a estas tierras, mercaderías extrañas y exóticas, para vender en el viejo continente. Lo que ocurría es que se hacía jurar sobre la Biblia a los marineros de que no revelarían lo que habían visto en esos viajes ni menos la localización de esas tierras.

Orígenes e idioma

Cristóbal Colón

Foto: C. Olivares y R. Escobar

Son múltiples los mitos e historias que rodean la vida de Colón.

Muchos se disputan su cuna. Hay un Colón catalán, corso, ibicenco, mallorquín, judío, gallego, alcarreño y genovés pero que, curiosa y extrañamente, jamás escribió en italiano. En todo caso hay documentos que los genoveses exponen que, casi con seguridad, mostrarían que Colón nació en las afueras de Génova. Salvador de Madariaga y Rojo (escritor, diplomático e historiador español, 1886-1978) conocedor profundo de las comunidades judías de Europa y cuya esposa era Judía, descubrió que Colón era un “Judío Converso”. Existe un retrato oficial de Colón que se encuentra en la Biblioteca Real de Madrid hecho en esa época donde se ve claramente su fisonomía semita.

¿Qué idioma hablaba? Un español muy cercano al portugués. Pero este no era el idioma que se hablaba en España. ¿Entonces? Colón hablaba el idioma de la comunidad Sefardita de España, el ladino, además del catalán ya que sus padres habían dejado varios años antes de su nacimiento, el país de Cataluña. Escribía a la “Banca de San Jorge” y a las amistades en ladino.

Profesión

Su profesión era Lanarius lo que se traduce como Tejedor. Pero en realidad en latín la traducción correcta es “Vendedor de artículos textiles”. Navegó en representación de un comerciante de Génova para ir a vender y comprar mercadería.

Se dice que en 1476, producto de naufragar el barco en el que viajaba como marinero frente a las costas lusitanas, es llevado a Lisboa y así, comienza la leyenda. Acá se le une su hermano, Bartolomé, marino y cartógrafo, del cual aprende el oficio y comienzan a trabajar juntos.

Matrimonio y acceso a mapas

Colón iba a misa en el convento de Santos con mucha regularidad, también asistía Felipa Muñiz de Perestrello (1455-1485) con la cual se casó y cuya familia estaba emparentada con la familia real de Portugal. Felipa tenía un hermano gobernador de la isla de Porto Santo, archipiélago de Madeira.

Esta relación con su cuñado le permitió acceder, en Lisboa, a la Tesorería, en la cual existía una biblioteca de acceso muy restringido, con documentación diplomática privada y gran cantidad de mapas.

Allí se encontró con un mapa que había enviado a un sacerdote de Lisboa, el matemático italiano Toscanelli (1397-1482). En este mapa se veía que las costas de “Asia” frente a España y Portugal, estaban relativamente muy cerca. Esto ya lo había señalado Aristóteles. Colón copia ilegalmente el mapa en uno de sus libros que aún existe. Toma anotaciones que le permitieran reconstruir el mapa y posteriormente inventa una correspondencia con Toscanelli para justificar su conocimiento de los documentos pero lo que no sabía era que Toscanelli ya había muerto. Este mapa, este documento le permitió darse cuenta que el viaje era factible. Entonces redactó una memoria explicando el viaje a Cipango (Japón) solicitando ayuda a Juan II, Rey de Portugal, el que rechazó su pedido.

El Prenauta

En las Capitulaciones de Santa Fe, que tienen un fuerte contenido mercantil, hay un detalle que muchos historiadores han consignado; el 17 de abril de 1492, se firma el documento en el que se nombra a Colón “Virey y Almirante de las mares océanas de las tierras que ha descubierto”. ¿Cómo? Si aún no viajaba. ¿O sí?

En el libro del historiador español Mariano Fernández Urresti, “Colón, El Almirante sin Rostro”, cuenta que ya en 1535 se decía que había un marino desconocido que pudo transmitir su secreto a Colón, la cita dice así: “….y mucho secreto dio parte de ello a Colón e le rogó que hiciese una carta (mapa) y asentase en aquella tierra que había visto”.

Ahora bien, hay crónicas diversas que señalan que Colón contó con información privilegiada para realizar sus planes, es decir, ya sabía que existían tierras al oeste de Europa y que no era Asia. Una de las fuentes en las que se basó Colón, se dice, fue el encuentro con un personaje que se llamó Alonso Sánchez natural de Huelva un mercader que se dedicaba al comercio de madera noble dicen unos o al tráfico de vinos, otros, entre la costa africana y España y, entre Madeira y Gran Bretaña. Se cuenta que una noche una tormenta sorprendió a su navío, inutilizándolo por lo que la corriente del “Golfo” Atlántico lo llevó hasta Las Antillas. Al cabo de un tiempo lograron retornar a Lisboa pero en una situación desesperada. Venían muy enfermos y sólo quedaban 4 tripulantes y Sánchez. Llegan a Lisboa en busca de un cartógrafo que pudiera ayudarlo a situar en un mapa la gran isla que habían encontrado. Cayeron en manos de los hermanos Colón. Estos recibieron a los 5 en la casa del suegro de Cristóbal pero extrañamente fallecieron al cabo de dos días. Apenas mueren, Colón desaparece de Lisboa. Viaja a España.

Se sospecha –según relata Jacques Mahieu en su libro “La Geografía Secreta de América antes de Colón”- que Colón les sirvió alguna extraña medicina que apresuró el tránsito por esta vida de los 5 navegantes. Esto se basa en que cuando en España Colón recibe el acuerdo de los reyes católicos, el rey de Portugal, Juan II, le escribe a Colón una carta de su puño y letra invitándolo a que se radique en Lisboa, en la cual le decía que “cualquier crimen que hubiera cometido estaba amnistiado”.

Colón en España

Llega a alojarse al convento Franciscano de La Rábida, extrañamente llega vestido con hábito de Franciscano. Allí conectó con dos frailes, Antonio de Marchena y Fray Juan Pérez, antiguo confesor de la Reina. Después de mucho tiempo, de dos rechazos anteriores y gracias a Fray Pérez pudo conectarse con la Reina por intermedio del Duque de Medinaceli.

Isabel I jamás empeñó sus joyas así como tampoco la tripulación provenía de las cárceles, eso es parte del mito y ya ha sido bastante aclarado por varios historiadores, entre los que destaca Simon Wiesenthal (1908-2005). Este, en su libro Operación Nuevo Mundo, La Misión Secreta de Cristóbal Colón”, relata que Colón vino a América en misión secreta de la colectividad Sefardita para encontrar acá el “paraíso terrenal” donde los judíos españoles pudieran establecerse en algún momento. Colón fue patrocinado por toda la comunidad judía que rodeaba y financiaba a los reyes católicos. Fernando de Aragón era bisnieto de judía (Paloma de Toledo).

“Así que, después de haber echado fuera todos los judíos de todos vuestros reinos y señoríos, en el mismo mes de enero mandaron Vuestras Altezas a mí que con armada suficiente me fuese a las dichas partidas de India.” Así empieza el diario de Colón.

Cristóbal Colón

Foto: EFE

Los restos de Colón descansan actualmente en la catedral de Sevilla.

Las fechas se suceden en este orden: enero, aprobación del viaje de Colón; marzo, decreto de expulsión de los judíos. Pero convergen en el 2 de agosto: último día de permanencia de los judíos en España y víspera del viaje. Sospechosamente, Colón ordena que todos se hallen a bordo antes de las once de la noche.

Las naves salieron del Puerto de Palos de la Frontera (Huelva) el 3 de agosto. Según Wiesenthal, embarcó a 30 judíos que no habían podido salir por otros medios y ya no podían quedarse en territorio español. Además, viajaba como miembro de la tripulación un intérprete de hebreo, en realidad un Rabino y no un capellán católico.

Restos de Colón

Finalmente, sólo comentar que Colón fallece un 20 de mayo de 1506 y originalmente fue enterrado en el Convento de San Francisco (Valladolid) tras someter su cuerpo a un proceso de “descarnación”; en 1509, sus restos son llevados al Monasterio de La Cartuja (Sevilla). En 1542 es llevado a Santo Domingo (República Dominicana) luego a La Habana (Cuba) y por último a la Catedral de Sevilla, donde reposan actualmente pero sólo un 15% de lo que cabría encontrar de un esqueleto de 500 años (200 g de huesos) y que han sufrido múltiples exhumaciones, traslados y manipulaciones. Al parecer en Santo Domingo (Faro a Colón) aún se conservan algunos restos de su cuerpo pero una tesis señala que mezclados con los de su hijo Diego. Puede ser también posible – no se descarta – que los restos de Colón hayan sufrido “necrofilia histórica” por las distintas personas que tuvieron acceso a sus restos a lo largo de la historia.

Colón, un personaje enigmático, polémico, navegante astuto, fiel servidor de la corona de Castilla, pésimo gobernante y administrador, ocultó voluntariamente sus orígenes y ascendencia. ¿Por qué? ¿Quiso ser recordado sólo por sus logros y legado?

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