Inicio » Mujer »

Fay Taylour: La mujer que amaba la velocidad pero terminó perseguida

Si bien abrió camino a las mujeres en los deportes tuerca, la corredora se convirtió en un ser temido por su cercanía con el Nacional Socialismo de Hitler.

Guía de: Mujer

Aún con el devenir de los años el automovilismo y las motociclistas siguen siendo un tema mayoritariamente masculino, aunque hay mujeres que son verdaderos íconos de los deportes tuerca. Imagínense lo que era por allá en la Gran Bretaña de principios de siglos, en la que nació Fay Taylour en 1904.

Ella era una niña de la nobleza Irlandesa, bastante solitaria que para divertirse pidió a uno de los trabajadores de la familia que le construyera una pista para bajar las laderas de un cerro cercano en un tobogán. En el aprendió a esquivar curvas a altísima velocidad. Posteriormente pasó a conducir el auto familiar, en el que cruzaba las campiña irlandesa a una velocidad que en la época ya parecía rápida para un hombre.

Fue precisamente en   uno de esos viajes donde quedó en panne y tuvo que acudir a un mecánico local, el que sin querer le abrió el camino al mundo de las motocicletas. Y entonces decidió comprarse una para ella. Cumplía todo lo que necesitaba: la hacía independiente de su familia, podía ir donde quisiera y como si fuera poco le permitía disfrutar de la velocidad.

fay taylour

Luego de algunos traspies, que incluyen el boicot a su motocicleta, Taylour comenzó a ganar carreras y trofeos ante la atónita mirada de competidores. En 1928 se convirtió en la primera competidora europea en viajar a Australia y Nueva Zelanda para batirse con leyendas de motociclismo. Estuvo en aquel país hasta 1930, cuando volvió al Reino Unido, donde encontró que las conductoras habían sido prohibidas de las competencias,lo que meses más tarde ocurrió lo mismo en Australia.

Fue en esa época que comenzó a abrazar una causa que marcaría su vida pública el resto de su vida: el Fascismo. Fay seguía al lider fascistas Británico Oswald Mosley y se unió a las filas de la Unión Británica de Fascistas, donde militó hasta 1941, cuando fue encarcelada en la prisión de Port Ein. La arrestaron en su casa por proclamar su opinión pro alemana en diversos lugares y soportes como cartas a amigos, periódicos y folletos que ella misma distribuía.

Fay Taylour fue liberada en 1943, luego que se le conociera como “una de las peores pro nazis en Port Erin”. Se dice que le gustaba rodearse de fotos de Hitler y cantar proclamas nazis durante su encarcelamiento.

Tras la guerra emigró a Estados Unidos, donde no abandonó el mundo tuerca y se dedicó a competir en coches mini y a la venta de automóviles británicos en Los Angeles. Volvió al Reino Unido en 1952 cuando viajó a Londres para el funeral de su padre, pero se le impidió regresar a norteamérica por su historial político.

Sin embargo, ahí siguió compitiendo en un automóvil de Formula 500cc Cooper, participando en carreras en Gran Bretaña, Suecia y Australia, convirtiéndose en la primera mujer que compitió en la era de la preguerra y retomó este deporte tras la devastadora contienda.fay taylour2

Un año después se le permitió regresar a Estados Unidos, donde conduciría en circuitos de carreras hasta 1954. Retornó a Gran Bretaña en  1972, once años después en 1983 murió, ya jubilada de las carreras.

Una curiosidad es que a las competencias Fay llevaba siempre una maleta en la que cargaba un pijama de seda. La idea era de que en caso de que tuviera un accidente lo usaría en el hospital, ya que el año había tenido un problema y al estar hospitalizada había odiado la bata áspera que se vio obligada a llevar.

fay taylour3

Más sobre Mujer

Comentarios Deja tu comentario ↓
Ver Comentarios