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Falta de deseo sexual en las mujeres: ¿Cómo enfrentarlo?

Muchas veces la falta de deseo sexual es un síntoma de problemas hormonales, metabólicos o enfermedades crónicas, además de factores psicológicos.

falta deseo

Del lado de Ellas:

Obviamente la falta de deseo no es normal. Es decir, si pasan los días y no has sufrido ningún trauma específico y sigues sin tener ganas de acercarte a tu pareja en la intimidad, debes poner atención. Si bien estudios sicológicos revelan que hasta un 40% de las mujeres pueden sufrir “falta de deseo sexual”, sigue siendo un llamado de atención el que no seas capaz de fantasear y no sientas deseos  sexuales, ya que esto puede traducirse en problemas en la pareja o incluso llegar a transformarse en un bloqueo en tu relación con el placer y, en definitiva, con tu capacidad de goce y felicidad.

¿Por qué ocurre?

Muchas veces la falta de deseo sexual es un síntoma de problemas hormonales, metabólicos o enfermedades crónicas. Sin embargo,  los expertos afirman que en la mayoría de los casos el origen es psicológico, en este sentido, si bien suena esperanzador, el camino por recorrer para solucionarlo depende directamente de ti y tu motivación para lograrlo. No delegues el poder a otro (pareja) de sanarte, porque la búsqueda de placer y felicidad es un camino personal, que tú decides compartir, pero que siempre forma parte de tu esencia y es tu responsabilidad. Si te sientes incapaz de romper estas barreras involuntarias, busca la ayuda de un experto.

A veces la raíz de esta desmotivación y desinterés por algo que es positivo puede estar relacionada con la monotonía, la falta de autoconocimiento, relaciones sexuales insatisfactorias, e incluso una baja autoestima. También influye tu estado de ánimo y el estado de la relación y la comunicación que tienes con tu pareja. Pero también puede tratarse de trastornos más serios como la anorgasmia (ausencia de orgasmo o disminución en cuanto a intensidad) o vaginismo (los músculos que rodean la vagina se contraen fuertemente y de manera involuntaria, impidiendo o haciendo muy difícil mantener relaciones íntimas).

¿Cómo solucionarlo?

Para solucionar la anorgasmia, los sicólogos insisten en que es necesario centrar la atención en el descubrimiento del propio placer y las posibilidades eróticas personales. Comenzar por el autoconocimiento es algo crucial, ya que permite realizar exploraciones libres de presiones y expectativas, además si eres capaz de darte placer a ti misma, es más fácil que puedas mostrar a tu pareja cómo lograrlo en conjunto, cuando estén en la intimidad. Cómo para quien sufre de anorgasmia es difícil crear una rutina en búsqueda de placer, los sicólogos aconsejan lograr un alto nivel de excitación y abandonarse a ella.

Respecto a la falta de deseo, los expertos insisten que la clave es inyectar dosis elevadas de creatividad en la rutina. Crear variaciones, potenciar nuestra erotización, dejarnos seducir y sentirnos seductores,  comunicar fantasías o simplemente decir lo que gusta. Pasar de cero a diez es todo un desafío, por lo que el proceso debe ser paulatino, consensuado, respetuoso para ir poco  a poco conquistando espacios de libertad y así lograr sentir placer. Se pueden utilizar elementos extras, desde leer relatos eróticos o ver películas a utilizar juguetes sexuales o alguna indumentaria, que te permita conectar con tu imaginación y no centrarte mentalmente en tus experiencias pasadas.  Aun así, la clave es no obsesionarse con sentir deseo ni con sentir placer, ya que a veces esta preocupación suele agrandar el problema. La sexualidad forma parte natural de la vida y se trata de un acto voluntario, en el que das y recibes placer…consiste en crear un lazo íntimo y de honestidad con la pareja.

En el caso del vaginismo, aunque es un poco más complejo de solucionar, ya que no sólo depende de la voluntad de la mujer, pues es consecuencia de un acto reflejo, tiene solución. Cualquier tratamiento debe considerar que la mujer que lo padece siente miedo, frustración y dolor debido a la fuerte contracción muscular. Este no es un tema a tratar con ligereza, e incluso merece una nota especial, pero aquí enumeraré a grandes rasgos los tratamientos que han resultado ser más efectivos:

-Fisioterapia del piso pélvico: ejercitación de los músculos del piso pélvico mediante los ejercicios de Kegel.

-Tratamiento farmacológico: usualmente se utilizan anestésicos locales, relajantes musculares y medicamentos para la ansiedad.

-Psicoterapia general: busca a través de variadas técnicas lograr que la paciente supere el miedo y la evitación de la penetración vaginal.

-Psicoterapia Cognitiva y Conductual: Terapia Sexual: en este caso se le enseña a ambos miembros de la pareja a utilizar técnicas de relajación y ejercicios de focalización sensorial que ayudan a conectar con la capacidad de experimentar placer sensual en toda la extensión del cuerpo, más allá del coito y la penetración vaginal.

 

 

                                                                                                                                 

 

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