“Conmigo no hai cuartel”: La tenebrosa bandera que se usó en el peor motín en la Patagonia

Una sublevación militar en el punto más austral del continente, una bandera roja con calavera y tibias cruzadas al estilo pirata.

Guía de: Patagonia

bandera-de-cambiazoDe acuerdo al historiador Benjamín Vicuña Mackenna, el entonces autoproclamado Gobernador de la región de Magallanes, Miguel Cambiazo, quien también se había asignado el grado de General de División, ordenó confeccionar su propia bandera. Se trataba de un lienzo rojo con una calavera en el centro y que al pie, lucía un “cráneo engarzado entre dos tibias humanas, con la frase “Conmigo no hai cuartel”.  Según algunos testigos, también llevaba en el reverso el lema: Soi pirata en el mar i salteador en tierra”.

La rebelión de Sandy Point

En la noche del 17 de noviembre de 1851 el teniente de artillería Miguel Cambiazo, pese a estar detenido por insubordinación, ordenó que comenzara el sangriento levantamiento que fue conocido como la “Rebelión de Punta Arenas“. Un cañonazo fue la señal para que los confabulados se apoderaran del cuartel y su armamento, desplegándose rápidamente para ocupar los puntos principales y encerrando al gobernador y leales en su vivienda. El capitán Gabriel Salas, jefe del destacamento, fue engrillado y puesto bajo vigilancia hasta que se ordenara su fusilamiento.

El historiador Vicuña Mackenna, sostiene que los sublevados serían unos 200 hombres. Según el informe oficial, en ese tiempo la colonia registraba a 254 hombres, incluyendo los reclusos. Por lo que si es correcto el dato aportado por Vicuña Mackenna, la casi totalidad de los hombres se habían sublevado.

Ya triunfante, Cambiazo proclamó al general José María de la Cruz como presidente de Chile, quien en ese momento encabezaba en el continente un levantamiento armado contra el presidente Manuel Montt. Días después, Cambiazo se autoproclamaba Gobernador de la región de Magallanes, asignándose también el grado de General de División y ordenando confeccionar su propia bandera.

Colonia de Punta Arenas hacia 1850

Vista de la colonia de Punta Arenas hacia 1850.

Quién era Cambiazo

El teniente de artillería Miguel Cambiazo, ingresó al ejército en 1842 y fue despedido en 1850 con el grado de subteniente. Durante su servicio fue trasladado a Ancud donde se casó con una mujer que ejercía la prostitución entre los militares allí destinados, según Vicuña Mackenna. Los continuos inconvenientes en su vida privada llevó a que sus superiores ordenaran su traslado a Valdivia. Su esposa lo denunció por intento de asesinato por envenenamiento siendo detenido y enjuiciado, aunque debió ser liberado por no poderse constatar pruebas fehacientes del delito.

Sus continuas borracheras y desmanes llevaron a que fuera despedido de la fuerza el 11 de junio de 1850. A pesar de ello, la falta de voluntarios para integrar la compañía fija de la colonia Punta Arenas, y su deuda de 80 pesos con el ejército, llevó a que fuera reincorporado al servicio activo y enviado a Punta Arenas. Antes de abordar el buque que le llevaría a la colonia abandonó a su esposa. Días después fue denunciado por el rapto una menor de edad, según alegó fue con la intención de llevarla con él a residir en Punta Arenas. Fue arrestado y condenado a prisión en Castillo de Niebla, pero la crónica falta de voluntarios hizo que fuera nuevamente perdonado y enviado urgente a Punta Arenas.

El capitán Charles Brown, al mando del buque norteamericano Florida, y quien además fuera su prisionero lo describe de esta manera: “Cambiazo era un hombre joven, no más de veinticinco o veintiséis años de edad; en persona, bastante delgado que grueso, y de no más de tamaño medio. Era vanidoso de su belleza y aficionado a los ornamentos. Su apariencia personal: una frente abierta, una tez blanca, con una profusión de cabello oscuro, un bigote amplio y barba espesa” Luego agrega: “Cuando hablaba, nunca miraba fijamente, pero después de terminar sus comentarios, me echaba una mirada de soslayo, como marcando el efecto de lo que decía; y en esa mirada había algo sigiloso y felino (…) Era muy vanidoso, muy aficionado a ser admirado, y muchas veces para obtener el aplauso de sus propios hombres, asumía un aire de fanfarronería”.

Encuentre información minuciosa y detallada de los acontecimientos en “La rebelión de Sandy Point”.

Cambiaso

Teniente de artillería Miguel José Cambiazo. The Illustrated London News. 1852.

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