La Cebra, toda la verdad respecto de sus rayas

A diferencia de sus parientes cercanos, nunca han sido domesticadas. ¿Han visto alguna vez a alguien montando a una cebra?

Guía de: Vida Salvaje

Cebra

Foto: AP

La Cebra pertenece a la familia de los burros y caballos.

¿De dónde vendrá el término “eres muy rayado“? Signo inequívoco de la locura de ciertas personas en este mundo “moderno”. De algo estoy seguro: No tiene nada que ver con nuestra rayada amiga, la Cebra. Si bien el término Cebra significa “asno salvaje” (lo que nuevamente nos llevaría a asociar que los “rayados“ de nuestros tiempos son, además, bastante burros), sigue siendo un tema netamente semántico que poco tiene que ver con el estilo de vida de este increíble animal.

En África existen tres especies de Cebras, lo que no debería llamarnos la atención pese a que conozcamos sólo a una, o pensemos que sólo es una. Si lo piensa, estimado lector, es como los perros, de los que existen varias razas, pero todos son perros, finalmente).

La Cebra pertenece al mismo género de los burros y caballos, sólo que a nuestra rayada amiga parece que el Creador las dejó con el pijama por siempre. Es el animal más conocido de África y habita en la sabana, llanuras, regiones boscosas, con arbustos, montañas y cerros costeros. Tuve la suerte de verlas a orilla del mar en Sudáfrica, hábitat que desconocía para la especie.

A diferencia de sus parientes cercanos, nunca han sido domesticadas. Y este es un dato no menor. ¿Han visto alguna vez a alguien montando a una cebra? Si su respuesta es afirmativa, podría imaginar que fue en un circo o un zoológico algo desesperado por público, pero también les podría apostar de que se trataba de un burro pintado. ¡Y no es chiste!

Una característica interesante de la Cebra se ve también en muchos animales en la naturaleza. Ella es un animal presa (o sea que se las comen casi todos los que le echan el ojo), y por lo mismo es que sus ojos se ubican a ambos lados de la cabeza, mientras que los depredadores los tienen al frente (bastante lógico, si consideramos que los primeros deben estar atentos al peligro de donde quiera que venga y los segundos deben mantener la vista fija en su futuro alimento). Cuenta con amplia visión diurna y nocturna (¿les apuesto a que nunca se hubiesen imaginado algo así como un caballo con night-shot?). Tiene además muy buen oído, con orejas más grandes y redondeadas que los caballos, además, de un olfato altamente sensible al humo, siendo la envidia de los bomberos.

Si no les comen antes, pueden vivir hasta 30 años en la naturaleza. Sus grandes depredadores son los leones, chitas, leopardos y licaones.

Pregunta clásica de concurso de TV. ¿La cebra es negra con rayas blancas o blanca con rayas negras? Tic, tac, tic, tac… ¿Ustedes qué piensan? El ser humano con su lógica simplona y sin darse mucho tiempo para pensar, mayoritariamente dirá “blanca con rayas negras”. Equivocado, siga participando. ¿Imaginan a un animal que está expuesto todo el santo día al sol tórrido y abrasador de la sabana africana con su piel blanca? No lo resistiría. Damos gracias a Dios por no haber participado de la comisión “color de las cebras“ en el congreso de la Creación, porque, una vez más, nos habríamos equivocado. Cuando el animalito está en el vientre de la madre es completamente negro. Las rayas de pelo blanco (que no tienen pigmentación) son distribuidas al azar y no siguen ningún patrón, lo que hace que no haya dos cebras iguales. Tal como pasa con los humanos y nuestra huella digital.

Esto de las rayas no esta relacionado con la elegancia de la especie ni tampoco tiene que ver con una inclinación natural hacia cierto equipo de fútbol blanco y negro (sería muy presuntuoso imaginarlo), sino más bien, lo está con su supervivencia. Como se trata de animales gregarios que viven en grandes manadas, sus depredadores tienen grandes conflictos para saber donde empieza y termina un animal. No pueden atacar al grupo, siempre van a los individuos. Esto, sumado a que su mayor depredador, el león, es daltónico, es la mejor muestra de que en la naturaleza nada hay al azar.

Cebra

Foto: EFE

Estos animales pueden vivir hasta 30 años.

Su dieta herbívora le hace comer todo el día pastos de muy mala calidad nutritiva, lo que le significa muchas veces caminar más de 20 kms. al día para conseguirlos. Sin embargo, al anochecer siempre volverá a su lugar de origen. Esto también aporta seguridad para su sobrevivencia. Duermen de pié y muy pocos minutos al día y siempre que se sientan protegidas por el grupo. Por la noche descansarán recostadas, pero sin dormir, una junto a la otra, mirando en distintas direcciones.

Cuando caminan en grupo irán primero las hembras viejas, al centro las jóvenes, después las crías y al final el macho dominante. Cuando se sienten amenazadas corren en “zig-zag”. Viven en grupos familiares de 1 macho y 6 hembras. Los machos no dominantes viven solos o en grupos de machos, siempre atentos a buscar un cupo en el harem.

Mientras escribía estas líneas me imaginé siendo parte de esta especie, y creo que no me gustaría comer mal, caminar mucho, dormir poco, y por supuesto estar siempre atento para que no me maten. Más encima atento a los “jotes” que pretenden a mi familia…Definitivamente es para terminar “rayado“ y de acá entonces podríamos asumir que  el epíteto “eres muy rayado “ viene de una dura experiencia de supervivencia. Entendible…

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