Oso Malayo vs. Oso de Peluche: Las apariencias engañan

La especie asiática puede ser la más chica de la familia de los osos y parecer igual de tierna que los típicos animales de peluche que se regalan, pero cuidado porque esconde varios secretos.

Guía de: Vida Salvaje

Los osos siempre han sido signo de confusión para muchas personas, especialmente para los niños y para los enamorados. ¿O acaso usted, estimadísimo y distinguido lector, no ha regalado un tierno osito de peluche a alguna de sus esposas, pololas o pretendientes, según corresponda? Permítame decirle que no puede estar más equivocado en el significado, y si la “homenajeada” conociera el real alcance del presente, usted dormiría en el sillón o en la calle, dependiendo del genio de la “jefa”.  Espero, en todo caso, que la información que les daré ojala no llegue a los niños, pues me sentiría muy culpable si en vez de abrazar con ternura a su osito para dormir, comiencen a medir esta actitud temeraria y lo tiren lejos.

Oso Malayo

Foto: Agencias

Estos animales pueden trepar árboles de hasta siete metros.

Hay 7 tipos y razas de osos en el mundo, pero quizás el más “tiernucho” es el oso malayo. En Buin Zoo tenemos la suerte de contar con tres ejemplares de lo que es el oso más pequeño del mundo. Puede pesar hasta 65 kilos (casi mi peso, y no digamos que yo tengo una envergadura temible). El oso polar, como referencia, puede llegar a pesar 15 veces más, o sea, hasta 1.000 kgs.

Algunas características básicas de este animal de tierna imagen, son, por ejemplo, que vive en las selvas tropicales de Asia donde hace mucho calor, por lo que su pelaje es corto comparado con el de osos de climas templados o fríos. Es de color negro y tiene en su pecho una “U” de color blanco por lo que también se le llama “Sun Bear” u Oso del Sol).

Su tamaño le permite trepar árboles de hasta siete metros, cosa impensada para cualquier otra de las seis especies de oso. La naturaleza nunca deja de sorprendernos. Pero no suben sólo por “amor al arte”, sino que a esa altura duermen, toman baños de sol y todo gracias a sus garras largas y curvas. Nuevamente, así como el tapir, debido a su alimentación omnívora (come de todo) ayuda a sembrar muchas semillas que quedan en sus fecas. O sea no sólo es tierno e intrépido, sino que además muy beneficioso para el ecosistema.

Cuentan con una larga y pegajosa lengua (si es necesario contar la anécdota, he recibido sus sabrosos besos, por eso sé lo que les digo) que les sirve para buscar termitas, gusanos y abejas en los orificios de los árboles, que finalmente componen parte importante de su dieta. Su afición por la miel hace que también se le llame oso mielero.

Ok, pero vamos de vuelta hacia el título. Hasta acá todos los datos nos harían pensar de un animalito clásico como símbolo de ternura. Se mueve como mariposa entre los árboles, da besos apasionados y además es dulce como la miel, pero…no se equivoquen. Así como otros de su especie hablamos de un animal con una enorme fuerza pese a su peso y tamaño, de hecho es tan increíble que les permite defenderse sin ningún problema.

Oso Malayo

Foto: EFE

Una de las particularidades de estos osos es que no hibernan.

En general no temen al hombre y lo enfrentan cuando se sienten amenazados (no quisiera estar frente a uno enojado). Esto sumado a sus garras, su piel muy dura y su facilidad de movimiento lo hacen un animal de temer. Quizás su máxima debilidad es al nacer. Pesa solo 300 grs. y es muy vulnerable. Su madre lo gesta por sólo 3 meses, pero está dispuesta a dar su vida por el osezno.

A diferencia de los otros osos, los malayos no hibernan. Este proceso para los osos de climas fríos es una forma de minimizar el gasto de energías en momento del invierno cuando la comida escasea (“Dormir como oso”, le llaman, desconectado del medio). En el caso de los malayos no tendría sentido pues el alimento sobra todo el año. A lo más una “siestecita”para recuperar energías y seguir comiendo (algunos se sentirán identificados, digo por la vida del oso).

Desgraciadamente tanta maravilla se acaba al analizar su estado de conservación. Es uno de los osos más escasos del mundo. No se tiene una estimación de su cantidad en las selvas de la naturaleza, pero se sabe que han disminuido debido a que son cazados y porque su selva está siendo destruida para obtener madera o para abrir espacios nuevos para la agricultura.

Tenemos la suerte de tenerlos en Chile. ¡No dejen de visitarlos! (Venga con su pareja, puede que ella aun no sepa lo del oso de peluche…)

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