Personas en situación de calle: Rompiendo los prejuicios para entender sus sueños y anhelos

Son chilenos que nos enseñaron muchas cosas acerca de la vida y de las injusticias que tenemos como sociedad.

Guía de: Voluntariado

Esta semana le dejo el espacio a Luka Zaninovic, voluntario de la RM que nos contará cómo ha sido para él la experiencia de pasar de ser un espectador a trabajar y conocer a las personas en situación de calle. Este es su relato:

El año pasado entraba todos los días por un sector  lleno de carpas y colchones para ir a mi universidad. Nunca asimilé que justo ahí vivía gente en condición de calle.  Hasta que un día, a las personas que duermen en carpas, les di limosna pensando que sólo eso querían.

Al tiempo y por cosas de la vida, fui invitado a participar en el programa Noche Digna de la fundación Desafío Levantemos Chile, y para mi sorpresa se realizaba en el sector que les comenté en las líneas anteriores, al costado de mi universidad.

personas-calles

 

 

Gracias a esta increíble experiencia conocí a este grupo de compatriotas que vivían en estas carpas. Contrario a mis erróneos prejuicios, eran personas muy sociables y que estaban felices de conversar, personas que tenían grandes historias de vida y que muy motivados nos contaban como era su día, las metas que buscaban y los sueños que perseguían; nosotros, los voluntarios, felices escuchábamos.

Debo reconocer que no fue fácil en un principio escuchar crudas historias del porqué terminaron en condición de calle, pero para nuestra sorpresa, la mayoría estaba motivada para salir adelante y dejar atrás este episodio en sus vidas. Muchos estaban volviendo al colegio para sacar cuarto medio e incluso uno ya estaba preparando la PSU.

Luego de varios días siendo partícipe de esta experiencia, fui formando mi opinión acerca de estas increíbles personas. Son chilenos que sin conocer, ya nos habíamos formado un mal prejuicio, personas, que sin nosotros saberlo, nos enseñaron muchas cosas acerca de la vida y de las injusticias que tenemos como sociedad. Conversar con ellos era un golpe de energía y motivación para continuar la semana. Los chilenos en situación de calle, que ahora eran amigos, nos hacían notar que somos afortunados de tener lo que tenemos.  

En palabras de ellos  nos cuentan que tienen un gran cariño y apego a los jóvenes voluntarios de Noche Digna debido a que iban más allá que dar dinero, sino que iban a conversar con ellos, cosa que pocos hacen debido a los prejuicios que la gente suele tener. Nos decían que la plata no lo era todo y que lo más valioso era el entablar relaciones de amistad y confianza con nosotros.

Esta experiencia, que vivo semana a semana, ha cambiado toda mi perspectiva acerca de las personas en situación de calle y ha significado un gran aprendizaje; me hizo crecer como persona. Hoy tiene más sentido que nunca la frase que repetimos a diario: “Ser la voz de los sin voz” y comprometernos como sociedad civil a entregar soluciones a los muchos problemas sociales que vive nuestra país.

Más sobre Voluntariado

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X