Un llamado urgente: “Salgan, pónganle nombre y cara a la pobreza en Chile”

¿Cómo será el futuro de miles de niños y jóvenes si no nos hacemos cargo como sociedad?

Guía de: Voluntariado

Convénzanse que hay que tomar las riendas como sociedad civil, cada uno desde su lugar, su pasión o sus herramientas puede entregar una oportunidad. Cada persona es formadora de esta sociedad y cada una en sus acciones está haciendo lo que la sociedad es hoy y lo que será en el futuro. Los invito a que trasciendan en sus acciones más que cualquier otra cosa.

Día a día como voluntarios nos vemos enfrentados a una realidad de la que muchos no tienen idea que existe a 20 minutos de su casa (no necesariamente porque no quieren). Los que estamos en esto, no sólo lidiamos con problemas del día a día en poblaciones y campamentos como la falta de trabajo, la mala educación pública, el pésimo acceso a la salud, hacinamiento, falta de servicios básicos entre muchos otros problemas sociales. Sino que además nos vemos enfrentados a observar cómo será el futuro de miles de niños y jóvenes si no nos hacemos cargo como sociedad.

Nombre cara pobreza

 

Miles de familias en nuestro país sobreviven día a día; teniendo el desayuno no saben si podrán tener el almuerzo, no cuentan con un trabajo estable, a los niños no les interesa terminar el colegio no sólo porque “es malo2, sino que porque saben que por donde nacieron sus oportunidades son escasas y prefieren vivir “a lo choro” en el mundo de las armas y las drogas.

Un hombre como Juan que vivía en un campamento, que fue erradicado en la comuna de San Bernardo, trabajaba en un camión de basura particular, no le alcanzaba para mucho, pero al menos era plata que entraba a la casa y le permitía dar comida a sus tres hijos. Juan no sabía leer, y un día deciden hacerlo firmar una renuncia voluntaria, diciéndole que era un informe.

Un joven como Nicolás de la población Los Nogales de la comuna de Estación Central, sin esperanza alguna de su futuro, teniendo una familia que lo quiere, una mamá trabajadora que lo incitaba a que estudiara, prefirió insertarse en el mundo de las drogas en la llamada “Casa de la Cultura” dentro de la población para aprender a usar armas y narcotráfico.  

Y así ¿Esperamos que vivan tranquilos? ¿Esperamos que cuando en las noticias aparecen los políticos hablando de cambios y bonos para ellos es suficiente? Las personas necesitan cambios ahora. Juan, Nicolás, Mónica, María, Yvonne y muchos más necesitan cambios en su día a día, no las promesas de años. Dejemos de mentir, dejemos de prometer y hagámonos cargo ahora pues los chilenos nos necesitan hoy.

Dejemos de esperar que el Estado se haga cargo de todo lo que pasa, dejar de culpar a otro por lo que falta, dejemos de esperar a que los números de las encuestas salgan para analizarlos y dar soluciones desde el escritorio. Salgan, pónganle nombre y cara a la pobreza que existe en nuestro país, entreguemos dignidad, oportunidades y herramientas a quienes la necesitan.

Convénzanse que hay que tomar las riendas como sociedad civil, cada uno desde su lugar, su pasión o sus herramientas puede entregar una oportunidad. Cada persona es formadora de esta sociedad y cada una en sus acciones está haciendo lo que la sociedad es hoy y lo que será en el futuro. Los invito a que trasciendan en sus acciones más que cualquier otra cosa.

Démonos cuenta que nosotros también somos culpables de lo que pasa, somos testigos,  y peor, lo permitimos sin hacer nada. La deuda está pendiente, hoy están las posibilidades de que eso cambie.

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