Guía de: Literatura Contemporánea

La muerte en Venecia, pasión y obsesión por Thomas Mann

Gustave Von Aschenbach es un escritor alemán que decide viajar al Mediterráneo, llegando a Venecia en busca de tranquilidad y descanso, pero sin saber encuentra una pasión nunca antes experimentada.

Thomas Mann es, por lejos, uno de los escritores más influyentes del siglo XX. Nacido en 1875 en Alemania, su obra es caracterizada por profundos análisis sociales y de los complejos personajes de sus obras. En 1929 recibe el Premio Nobel de Literatura. En una pública oposición a la guerra, en 1940 Thomas Mann se nacionaliza en Estados Unidos, donde vive entre 1941 y 1953, país donde comparte con Gabriela Mistral.  Su vasta bibliografía está compuesta por numerosas obras de narrativa y ensayo, siendo Nietzsche y Goethe autores fundamentales en su escritura e inspiración.

En La muerte en Venecia (Edhasa), escrita en 1911, podemos disfrutar de la genialidad de Thomas Mann. Esta novela breve nos presenta a Gustave Aschenbach, un famoso escritor alemán de edad madura que vive en Munich y una tarde, después de un paseo, de esos que buscan inspiración, decide realizar un viaje, pero no un viaje cualquiera y común como los que hace todos los años a su casa en las montañas, sino un viaje distinto, movido por sus recuerdos y nostalgia. Es así como parte en tren a Italia, para luego embarcarse y llegar a la siempre hermosa Venecia.

Muerte Venecia
Foto: El Mercurio
Es en Venecia donde estas vacaciones de Aschenbach experimentan un giro inesperado; en el hotel donde se aloja, mientras observa a los turistas en el comedor, se encuentra con una familia polaca; niños y niñas lujosamente vestidos y cuidados por una institutriz, y la madre de los niños, una elegante mujer. La mirada de Aschenbach queda clavada, como si estuviera hipnotizado, en uno de los jóvenes adolescentes, un niño de hermosos rasgos, pelo color miel y ojos maravillosos. Aschenbach queda casi aturdido por la belleza del muchacho, debiendo controlarse para no mirarlo fija e insistentemente.

Es tal la admiración que siente Aschenbach por el muchacho que está siempre pendiente de él, y es una mañana en la playa, mientras lo observa jugar con otros niños, presta atención a su nombre y se entera que el hermoso joven se llama Tadzio. Así, Aschenbach imagina breves conversaciones o casuales saludos, que ocurren sólo en su imaginación.

En La muerte en Venecia, la acción se reduce a lo que ocurre en el hotel, en la playa y en las calles de Venecia, que Tadzio y su familia salen a conocer, paseos que son siempre seguidos desde lo oculto por Aschenbach que está cada vez más cautivado por la belleza del joven.

Es así como Thomas Mann profundiza en el drama interno de Aschenbach, en su inesperada e irracional adoración por Tadzio, y su intento de acercarse al joven, lo que nunca ocurre.

Algo está pasando en Venecia, pero nadie quiere decir a los turistas qué es lo que ocurre por temor a que dejen la hermosa ciudad. Aschenbach, conocedor de la situación real, decide permanecer en Venecia para poder seguir contemplando a su hermoso amado.

El viaje interior que realiza Thomas Mann en sus personajes es profundo y acabado, mostrándonos así tal y como son, para poder entenderlos en su sentir y su actuar.

En 1971, La Muerte en Venecia es llevada al cine por Luchino Visconti.

La Muerte en Venecia es una gran obra, que deja en evidencia la genialidad de Thomas Mann.

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