Consejos útiles para ahorrar en textos escolares

Las listas escolares son uno de los grandes dolores de cabeza que deben afrontar los padres cada año. Los textos de estudio son el ítem en el que más dinero se desembolsa.

Guía de: Adolescencia

Ahorrar en la lista de colegio es el sueño de cientos de familias que cada año sufren con las peticiones escolares. Si se tiene en cuenta que casi el 64% del precio total de las listas se paga en textos escolares (Sernac), diseñar un plan de compra se convierte en una estrategia económica fundamental para afrontar el inicio de clases.

Los precios de los libros escolares son caros. En promedio una familia debe desembolsar una suma cercana a los $100.000, por hijo, para adquirir la totalidad de los textos pedidos (Sernac). Si pensamos que en promedio las familias tienen entre 2 y 3 hijos en edad escolar, la compra de libros se convierte en un gran dolor de cabeza para las familias chilenas.

Sin embargo, con inteligencia y paciencia es posible reducir considerablemente los gastos. Solo es necesario diseñar un plan de compra ceñido a las posibilidades y necesidades de cada bolsillo.

Ahorro en Textos Escolares

Foto: El Mercurio

En marzo uno de los dolores de cabeza que tiene los padres tiene que ver con las listas escolares. Aquí unos consejos para sobrevivir a dichas compras.

Plan de compras

Un plan de compras se compone de varios, pero sencillos pasos.

1)     Realizar un presupuesto: los estudios de Sernac demuestran que existe una importante diferencia en el precio de los textos de estudio. Por este motivo hacer un presupuesto, darse el trabajo de cotizar, permitirá encontrar el lugar adecuado para comprarlos.

2)     Reciclar: se pueden reciclar libros de diversas formas. Una es comprando textos usados, la otra es intercambiando el material con vecinos, amigos o incentivando la creación –dentro del colegio- de ferias de libro, en la que los alumnos puedan ir intercambiando su material. Lo importante es fijarse en el año de la edición solicitada, si es de un año anterior o sin año, no hay problemas en adquirir material usado.

3)     Comprar en grandes cantidades: en caso de que se pida la última edición disponible, por ejemplo año 2012, resultará imposible comprarla de segunda mano. En este caso, organizarse con el resto de los apoderados del curso y pedir el material al por mayor reducirá los costos.

4)     Fotocopias: Fotocopiar los libros es otra alternativa a considerar. Conseguirse con algún compañero el libro y llevarlo a una fotocopiadora reduce considerablemente el gasto. Esto es más factible cuando son libros de enseñanza media, porque los de básica están diseñados con actividades en las que colores y dibujos son importantes. Las fotocopiadoras más económicas, generalmente, están ubicadas alrededor de  las universidades.

5)     Libros por Internet: Comprar libros en sitios de venta por Internet es también una buena posibilidad, muchas veces se encuentran buenos precios y también reduce el tiempo de quienes no disponen de días enteros para cotizar librería por librería.

6)     Pagar en efectivo: Pagar en efectivo siempre es mejor que con tarjetas de crédito o de casas comerciales. Hay que recordar que el pago en cuotas siempre encarece la compra, por ejemplo, si usted compra a 12 cuotas terminará pagando casi el doble del total.

7)     Plan de ahorro mes a mes: una buena alternativa para contar con un fondo “pro libros” es ahorrar todos los meses  $10.000 o $15.000. Esta suma disminuirá considerablemente el impacto al bolsillo. Siempre es más fácil así, que gastarlo todo al mismo tiempo, además de esta forma se asegura de comprar en efectivo.

Otros consejos

Tener claro que se puede ahorrar en libros es el primer paso para no agobiarse con las interminables listas escolares. Es importante armarse de paciencia y de tiempo para encontrar el mejor precio disponible en el mercado.

No quedarse con la primera opción, ni con el lugar más cercano. Para ahorrar hay que estar dispuesto a caminar y cotizar por diversos lugares de la ciudad.

No esperar hasta el último minuto. Si esperamos hasta el último día para ir en plan ahorro, las posibilidades de éxito se reducen. Tiendas y librerías atestadas de gente, vendedores malhumorados producto del cansancio y ejemplares agotados son panoramas que se deben considerar si dejamos para el final la compra de cualquier artículo escolar.

Es mejor hacerlo con antelación. Enero y la primera semana de febrero son mucho mejores fechas si la idea es ahorrar.

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