¿Cuánto te demoras en entregar tu número? Impactante campaña muestra la facilidad del engaño

La publicidad realizada por una Fundación española busca evidenciar lo fácil que es entregar datos y quedar vulnerables.

Guía de: Adolescencia

Desde el bullying hasta la pedofilia, son las advertencias que hace la campaña #TengoTuNúmero, que busca alertas sobre los peligros de los grupos de whatsapp a los padres de niños, niñas y adolescentes.

El material elaborado por la Fundación Alia2 pone en evidencia situaciones de acoso y manipulación que adultos inescrupulosos realizan a través de redes sociales.

En el video se deja en evidencia la facilidad con la que se puede conseguir un número de teléfono. Basta ser un buen conversador y tener un par de datos, para que cientos caigan en la trampa de tener estos “nuevos amigos virtuales”.

En 1 minuto y medio, la narración cuenta como una supuesta apoderada de un colegio, logra conseguir datos de padres sin que estos requieran más información que pensar que son parte de un mismo grupo curso.

Según se ejemplifica, lo que se quiere demostrar es como adultos caen en las trampas, el objetivo es advertir que en el caso de poblaciones bajo la mayoría de edad es aún más fácil perder estos espacios de independencia y ser víctima de una serie de abusos.

Además del video al que se hace referencia, diversos artículos han analizado los riesgos a los que la población infantil y adolescente se exponen por entregar números de teléfono a desconocidos. En ellos, uno de los debates centrales es el límite entre la privacidad de los hijos y, el derecho y deber de los padres de conocer quiénes son las personas con las que toman contacto.

Según datos oficiales, por ejemplo, en España el 76 por ciento de los niños entre 11 y 14 años usa Whatsapp de forma habitual. En Chile, en tanto, un 84 por ciento de la población utiliza el servicio de mensajería, lo que duplica el promedio mundial (Datos encuesta Hogares Conectados).

Así, entre los peligros que se destacan está la posibilidad que entrega la aplicación de poder compartir no solo una conversación, sino que datos de ubicación y contacto entre los participantes; también, que para acceder a Whatsapp basta con ser portador de un celular y un plan de datos, puesto que no se pide algún tipo de requisitos de edad para su uso.

Otro de los problemas es la desinformación, porque por políticas de la compañía nada se sabe de los mensajes privados que puedan intercambiar los miembros de una conversación. Por lo tanto, al ser borrados del teléfono, los padres no pueden acceder a esos datos intercambiados por sus hijos, si quisieran saber con quién conversan.

Así, uno de los consejos que más se repite es la franqueza de las conversaciones. Según diversos expertos, es fundamental que los padres compartan con sus hijos los riesgos a los que se exponen por compartir datos o conversaciones con desconocidos, mostrándole los engaños que a diario se viven a través de Internet.

Fundación Alia2

La Fundación tiene como objetivo trabajar sobre las nuevas tecnologías y comunicación en infancia y juventud. Sus zonas de acción son América y Europa. Y el fin poder desarrollar herramientas tecnológicas de prevención, detección y control, tanto para usuarios como para la seguridad de los estados, de los riesgos de las nuevas tecnologías.

Por ello, las campañas de concientización, sensibilización y educación son parte del trabajo que realizan en todos sus centros de atención.

Más sobre Adolescencia

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X