Día Mundial contra el Cáncer de Mama, prevenir temprano

Hoy se conmemora en todo el mundo el día mundial contra el cáncer de mama. Si bien las adolescentes no son el grupo etario afectado por la enfermedad, iniciar los controles ginecológicos a temprana edad va a ser la antesala de conductas responsables y preventivas.

Guía de: Adolescencia

El cáncer de mama debería ser un tema conocido por todas las mujeres. Tomar conciencia del riesgo de esta enfermedad no es una tarea que se aprende cuando ya se tienen más de veinte años, la importancia de aprender a conocer y controlar el propio cuerpo es una de las claves a enseñar durante el desarrollo de la pubertad, pues de esa forma se pueden crear hábitos que años más tarde pueden hacer la diferencia entre la vida y la muerte.

Si bien es cierto, las posibilidades de desarrollar cáncer de mama en los años de la adolescencia es bastante acotada, el poder transmitir la necesidad de realizarse controles ginecológicos a partir de la primera menstruación es parte de crear conciencia y responsabilidad con nuestro cuerpo.

Controles ginecológicos necesarios en la adolescencia

Cáncer mamas

Foto: Carla Dannemann

La vida actual ha constituido al ginecólogo como un médico de cabecera en la salud preventiva femenina. Al ser “preventivo” tenemos la posibilidad de diagnosticar  trastornos con antelación y de esta forma tratarlos de la mejor manera posible.

Durante la adolescencia existen algunos controles que deben realizarse, independiente de la condición de actividad sexual de la paciente.

  • Primera consulta ginecológica: esta tiene un carácter informativo y preventivo. No contempla un examen ginecológico interno a menos que se haya iniciado sexualmente. La idea es conocer características del ciclo menstrual, regularidad, flujo y dolor.
  • Establecer normalidad funcional y anatómica de los órganos: consiste en un examen físico, que en algunos casos necesita ser complementado con ecografías, para evaluar la zona genital externa e interna. Algunas de las patologías que se logran descartar son anormalidades anatómicas, síndrome de ovarios poliquísticos, hipo o hipertiroidismo.
  • Analizar el dolor menstrual: como dismenorrea se conoce médicamente el dolor menstrual. Muchas adolescentes y mujeres en general, se quejan de fuertes dolores al momento de menstruar. Un análisis en torno a este dolor permite descartar la endometriosis, es decir la existencia de tejido del endometrio fuera del útero, que es una causa de dolor crónico e incluso infertilidad en la vida adulta. Por ello si los periodos se presentan con mucho dolor, debe consultar un ginecólogo y éste descartará la endometriosis mediante una laparoscopía diagnóstica.
  • Si la adolescente es sexualmente activa, es el ginecólogo el encargado de suministrar el método anticonceptivo adecuado para cada organismo. No todas podemos usar los mismos tipos de anticoncepción por lo que es el profesional el encargado de informar cuál es el adecuado y enseñar en su correcta forma de utilización para la prevención de embarazos no deseados y enfermedades de transmisión sexual.

¿Acompañarla o no?

Para todas las madres esta debe ser una de las primeras preguntas a la hora de llevar a sus hijas adolescentes a control ginecológico. Probablemente, por el pudor que genera ir a control, y el momento de desarrollo por el que atraviesa la persona durante la adolescencia, ellas se nieguen a ser acompañadas. Esta decisión, en lo posible, debe ser respetada.

Una forma de afrontar este problema es pedir al ginecólogo personal que recomiende un buen ginecólogo especializado en adolescencia. De esta manera se podrá estar tranquila respecto a la calidad del profesional visitado.

De todas formas, primero conversar respecto a la importancia de ir al ginecólogo desde temprana edad, luego preguntar si quiere ser acompañada por la madre, tal vez una tía o hermana con la que se sienta en confianza, y en caso de querer ir sola… de cualquier forma lo importante es que tras la consulta se haya sentido cómoda. Todas sabemos lo que nos cuesta ir al ginecólogo y generar confianza en este ámbito con algún especialista, por lo tanto, no desconozcamos esta dificultad y tratemos de apoyar y entender lo incómodo que puede resultar el momento para un adolescente.

En gran parte la frecuencia y responsabilidad que tenga una mujer con sus controles ginecológicos va a depender de este primer control. Por este motivo es tan importante generar un ambiente lo menos invasivo posible.

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