Thigh gap: La separación de los muslos de las mujeres que obsesiona a las jóvenes

El mantener el contorno de las piernas perfecto hace que cada vez más jóvenes atenten contra su salud por conseguirlo.

Guía de: Adolescencia

La moda, como muchas, empezó en la pasarela. Altas y delgadas modelos luciendo una separación perfecta entre sus muslos, Thigh gap es el nombre de esa obsesión que cobra fuerza entre las jóvenes que luchan, restringiendo sus comidas, por mantener aquella separación que – a su juicio- es un signo de belleza y elegancia.

La tendencia de los muslos que no se toquen cobra fuerza entre las redes sociales, donde las adolescentes suben fotos luciendo aquello que valorizan como una victoria: piernas extremamente delgadas.

Thigh gap

Foto: Internet

Si bien en Estados Unidos o Europa la moda cobra más fuerza, incluyendo procedimientos quirúrgicos que crear ficticiamente el espacio entre las piernas, en Chile también existen adolescentes en las que la imagen de extrema delgadez en muslos arrasa con fuerza.

Solo existen dos maneras de conseguir el “Happy gap” como también se le conoce al espacio que queda entre los muslos. Una de ellas la ya descrita cirugía, la otra una dieta extrema, que cruza los límites saludables, llevando incluso a la anorexia en algunos casos extremos.

La realidad del Thigh gap

Especialistas aseguran que el espacio que las modelos lucen entre sus muslos puede ser irreal, conseguir muslos separados es tan complejo de forma natural o con simple y saludable ejercicio, que hace muy probable que al igual que otras “perfecciones”, éste sea un producto de Photoshop.

En cuanto a las consecuencias, la primera y más grave es que la obsesión se convierta en un desorden alimenticio, otras son por ejemplo, la pérdida de toxicidad y fuerza en los músculos. Ya que no se tiene una dieta adecuada el cuerpo de alimenta de la grasa muscular, pérdida de calcio, lo que aumentan la posibilidad de padecer osteoporosis u otras enfermedades relacionadas en la edad adulta, además el thigh gap se asocia a un bajo rendimiento producto de la mala alimentación.

Conseguir este “anhelo” adolescente como ya hemos visto tiene desastrosas consecuencias. En la mayoría de los países de América Latina, por ejemplo, las mujeres genéticamente tenemos caderas y muslos más anchos, producto de nuestras mezclas raciales, por lo que es muy baja la probabilidad de tener este espacio de forma natural.

Además y en torno al debatido concepto de belleza, ¿quién dijo que tener piernas extremamente delgadas es signo de belleza? no es malo recordar y enseñar a nuestros niños y adolescentes que los conceptos estéticos son construcciones sociales que van variando a lo largo del tiempo.

En cuanto a las ideas adolescentes y sus conceptos, recordemos que en esta etapa los jóvenes experimentan fuertes lazos de compenetración con sus pares, por eso es más fácil caer en este tipo de conceptos masivos que atentan, en este caso, contra la salud.

Tener una buena base infantil en torno a la comprensión del propio cuerpo es un punto de partida para que las adolescentes no caigan con facilidad en estas tendencias que las pueden llevar a peligrosas conductas que atentan contra su salud.

Más sobre Adolescencia

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X