VIH y adolescentes portadores desde la cuna, inmenso drama

Dramática situación a la que se enfrentan cientos de adolescentes de Kenia.

Guía de: Adolescencia

El VIH en África sigue siendo un tema de preocupación de las políticas de salud internacional, pero ¿cómo se puede disminuir si sus portadores no conocen su realidad hasta después de haberse iniciado sexualmente?

Una noticia publicada hace algunos días, revela la dramática situación a la que se enfrentan cientos de adolescentes de Kenia. Allí, según datos del Ministerio de Salud, alrededor de 7,1 por ciento de las personas entre 15 y 64 años, cerca de 1,4 millones de personas, viven con VIH en el país.

Adolescentes SIDA

Foto: Agencias

Además, 3,8 por ciento de los jóvenes de entre 15 y 24 años están infectados, mientras que en adultos de entre 50 y 64 años, la prevalencia es de cinco por ciento.

La realidad se complica aun más por el hecho de que estos adolescentes no saben que portan el virus.

El tema de la discriminación es tal, que las familias y los tutores de los jóvenes infectados prefieren guardar el secreto, antes que exponerlos al rechazo público. Según la información entregada en el portal IPS, si las comunidades saben del contagio de uno de sus miembros, son capaces de no atenderlas en caso de accidente, por estar enfermos.

Ante esa realidad, ¿qué se hace? Las familias callan. Les dan los retrovirales para el tratamiento sin decirles para qué los toman. Asma, alergias o males menores, son algunas de las excusas con las que miles de jóvenes crecen sin saber que toman medicamentos para el tratamiento del VIH.

Al momento de saber la verdad, en muchos casos ya es muy tarde. Según cifras del país africano, un 33% de los adolescentes se inician sexualmente antes de los 15 años, tiempo antes de saber la verdad de su condición de salud.

Discriminación o Prevención

¿Qué es más importante? Parece ser la pregunta. A nuestros ojos, la respuesta es fácil, deberían privilegiar la prevención contándoles de su enfermedad lo antes posible. Sin embargo, las condiciones de discriminación y marginación social para los infectados es de tal agresividad que el 55% de los entrevistados para ese reportaje, comentó que preferían ocultar la condición.

El derecho de los niños, niñas y adolescentes es claramente vulnerado. Ellos, como cualquiera de nosotros, deberían tener la posibilidad de conocer lo que ocurre en su organismo, también contar con los espacios para el control, conocimiento y tratamientos adecuados para la enfermedad, es ésta la única forma de ir frenando el número de contagios.

Más sobre Adolescencia

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X