Pixar, la empresa que fortaleció Steve Jobs

Conozca cómo el estudio de animación más exitoso de la historia se forjó gracias al entusiasmo y persistencia de tres hombres adelantados a su época: Ed Catmull, John Lasseter y Steve Jobs.

Su nombre es sinónimo de éxito y taquilla. Sus 22 premios Oscar y los más de 2.500 millones de dólares en recaudaciones confirman tal opinión. Pixar, el estudio de animación más exitoso en la historia del cine cumple 15 años ofreciendo sus geniales películas al mundo entero, y con tres proyectos confirmados entre 2011-2012 (Cars 2, Monsters Inc.2, Brave) pareciera que no pretenden parar de animar.

Pero la historia de Pixar es la historia de tres hombres: un científico creativo, Ed Catmull, un artista único, John Lasseter y un emprendedor visionario del que algo conocemos, Steve Jobs (sí, el mismo cuya muerte remeció al mundo). Ellos se encontraron en el momento justo y en el lugar adecuado, y desafiaron con arte las posibilidades tecnológicas de una época.

Steve Jobs tuvo en Pixar uno de sus más destacados emprendimientos y la forma en que participó del éxito de la compañía forma parte de la larga lista de legados que dejó este destacado emprendedor.  Pero la historia comienza antes.

En 1975, John Lasseter se inscribió en CalArts, una escuela de arte fundada por Walt Disney en 1961. En una sala de clases plagada de talento,  fue compañero de grandes realizadores como el conocido Tim Burton, John Musker (La sirenita, Aladdin) y Brad Bird (Up, Ratatouille). Allí fueron instruidos por los antiguos colaboradores de Disney, conocidos como los “nueve ancianos”, quienes conocían a la perfección el arte de animar dibujos.

Luego de trabajar hasta de barrendero en Disneylandia, John fue contratado por la Disney para experimentar con la animación de fondos computarizados. Trabajó por más de un año en un proyecto visionario, único y nuevo, llamado The Brave Little Toaster (La Tostadora Valiente). Aunque hoy es considerada una película de culto para los amantes de la animación, luego de ver el estreno en privado, algunos directores de Disney pensaron que estas técnicas pondrían en riesgo la historia de la animación a mano y decidieron que la mejor opción era despedir a Lasseter de la compañía y olvidarse de estas posibilidades.

Pero John Lasseter estaba seguro de que la animación por computadora era el futuro. Estaba 20 años adelantado a su época.

Otro que pensaba parecido era Ed Catmull, un joven que soñaba con ser animador de dibujos, pero que por no confiar en sus potencialidades se decidió a estudiar Ciencias Informáticas. En la universidad se dio cuenta de que podía unir sus dos mundos a través de la animación gráfica por computador. Allí trabajó en el desarrollo de las curvas, movimientos y texturas; y luego de un par de años se graduó con un doctorado en una tecnología que prácticamente él mismo había desarrollado.

Con conocimiento avanzadísimo en animación digital para la época, Ed Catmull fue contactado por George Lucas, quien lo contrató inmediatamente para desarrollar una nueva división computarizada en LucasFilm, donde pudiera inventar herramientas de producción digital que solucionaran los problemas que Lucas tenía con algunos efectos especiales.

Ya hemos hablado mucho, pero ¿y Pixar?, bueno, el primer gran paso para la formación de la compañía se dio en un barco. En una conferencia de animación gráfica realizada a bordo del Queen Mary, Ed Catmull, se topó con John Lasseter, y le preguntó cómo iba todo el asunto de la Tostadora Valiente. John le contó todo lo sucedido con Disney y Ed, al conocer la historia, lo invita en ese mismo lugar a unirse a él en la división de LucasFilm.

Desde un principio, el trabajo de esta nueva sociedad fue fructífero y motivador. Lasseter desafiaba a los técnicos con nuevas propuestas, mientras los técnicos sorprendían a Lasseter con innovadoras posibilidades de animación.

Juntos crearon André, un corto animado que tomaba las técnicas del dibujo a mano y las llevaba a la computadora.

El gran desafío en ese tiempo era generar la tecnología necesaria para llevar a la pantalla, lo que estaba en la imaginación. A mediados de los ochenta, para mejorar la velocidad y resolución de las gráficas, el grupo de Ed Catmull desarrolló la Computadora de Imágenes, Pixar, la más poderosa de su época. Por ahora, ya sabemos de dónde sale el nombre Pixar.

Más sobre Cortos y Documentales

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X