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¿Cómo es el camino a Farellones en Mountainbike?

Un entrenamiento exigente sobre asfalto es lo que ofrece el camino a Farellones en Mountainbike. Aquí explicamos cómo abordarlo.

Una excelente alternativa de entrenamiento en mountainbike exigente y en las cercanías de Santiago, es salir a pedalear por el camino al centro invernal Farellones.

El camino a Farellones en Mountainbike es una prueba de 36 kilómetros de constante subida, todo pavimentado, que comienzan en la avenida Las Condes, lugar donde es posible dejar el auto mientras pedaleamos.

camino a Farellones en Mountainbike

Foto El Mercurio

Ciclistas entrenan camino a Farellones

Para entrenar en el camino a Farellones en Mountainbike hay que tener presente que es una ruta precordillerana, lo que significa que gran parte del trayecto no cuenta con berma, es angosto y tiene muchas curvas, algunas de ellas cerradas. La primera recomendación es utilizar todos los elementos de seguridad y andar siempre alerta para evitar posibles accidentes con los vehículos que transitan por el lugar, los que fuera de la temporada de esquí disminuyen considerablemente.

camino a Farellones en Mountainbike

Foto: La Segunda

Las curvas en el camino a Farellones son muy exigentes

El camino a Farellones en Mountainbike comienza con unos falsos planos que van adquiriendo altura lentamente, por lo que los primeros kilómetros no son agotadores y permiten ir calentando el cuerpo para el momento de la zona de curvas.

Hasta el sector de Corral Quemado, lugar donde se encuentra el control de Carabineros, la subida es bastante posible de realizar para los ciclistas aficionados. En este sector además se puede hacer una pequeña parada recreativa-técnica, ya que existe un quiosco que vende empanadas, mote con huesillos, bebidas y golosinas, y así tomar fuerzas para la segunda etapa que es la más exigente.

Desde Corral Quemado se inicia lo que podríamos llamar “el verdadero entrenamiento”, pues es acá donde la subida escabrosa y la llegada a las curvas hace que tengamos que sacar todas nuestras fuerzas y piernas para llegar al objetivo: Farellones.

El camino consta de 40 curvas cerradas, empinadas, angostas, sin bermas y con algunos desfiladeros hacia el río.

Si esta descripción ya lo agotó, una alternativa digna es detenerse (una vez más) en la curva 17, donde está la entrada al Santuario de la Naturaleza Yerba Loca o Villa Paulina. Allí puede optar por finalizar el entrenamiento y volver; ingresar al Santuario pagando una entrada y entrenar en camino de tierra;  o tomar aire para continuar hasta Farellones.

Camino cordillera a Farellones

Foto: La Segunda

En la vía es posible encontrarse con vehículos, por lo que hay que tener extrema precaución

Una vez que nos decidimos a seguir el camino, tenemos que irnos con calma, después de Yerba Loca aún quedan 23 curvas exigentes y pesadas.

Al llegar a Farellones habremos subido hasta los 2.300 metros de altura aproximadamente, por lo que si no estamos acostumbrados, puede que sintamos algunos malestares. Lo básico para sentirse bien es tomar mucho líquido, no deshidratarse y parar cada vez que lo necesitemos, no sobreexigirnos en este entrenamiento.

En Farellones, descanse, admire el paisaje, recorra sus calles, admire sus refugios y luego comience el camino de regreso, el que requiere de máxima precaución en el pedaleo, pues en la bajada la bicicleta adquiere mucha velocidad y no hay que olvidar que las curvas son cerradas y podemos sufrir una fuerte caída si es que no maniobramos bien o nuestros frenos no están en óptimas condiciones.

Recuerde siempre utilizar el caso y llevar un cortaviento para la bajada, además de las herramientas necesarias para arreglar cualquier inconveniente mecánico de último minuto en su bicicleta, pues arriba y durante el trayecto es imposible encontrar un taller.

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