Pies bellos y saludables en invierno: Descubre los secretos para cuidarlos
Guía de: Mujer
- Alejandra Lizana
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Llegó el invierno y sin duda muchas partes del cuerpo se cubren y ya no verán la luz hasta la primavera, una clásica: los pies. Sin embargo, ello no significa que nos vamos a olvidar de su cuidado, al contrario.
Los especialistas aseguran que durante la temporada más fría los pies requieren tanta atención como en verano, pero claro, con cuidados específicos para esta época del año.
El consenso es protegerlos del frío, mantenerlos calentitos e hidratados. Pero hay más secretos y vamos a revisarlos uno por uno. Acá tienes las siete claves para tener pies sanos en invierno y preparados para estar muy bellos en verano:
Mantén los pies secos: La humedad y el frío pueden ser perjudiciales para los pies. Asegúrate de secarlos bien después de lavarlos y evita caminar con los pies mojados. Utiliza calcetines absorbentes hechos de materiales naturales, como lana o algodón, que ayuden a mantener los pies secos. Si tus zapatos se mojan o se humedecen debido a la nieve o la lluvia, cámbialos tan pronto como sea posible para evitar la proliferación de hongos y bacterias, según indica el diario español Marca.
Hidratación: Durante el invierno, la piel tiende a secarse debido al frío y la calefacción en interiores. Aplica regularmente una crema hidratante en los pies para mantener la piel suave y prevenir la sequedad y las grietas. Presta atención especial a los talones, que suelen secarse más.
Protección contra el frío: Usa calzado adecuado que brinde aislamiento y protección contra el frío. Opta por botas o zapatos cerrados con suelas antideslizantes para evitar resbalones en superficies resbaladizas debido a la nieve o el hielo. Si necesitas estar al aire libre por largos períodos, considera usar calcetines térmicos para mantener tus pies calientes. Eso sí prefiere siempre calcetines específicos, de fibras naturales idealmente, para prevenir rozaduras y ampollas y mantener los pies secos a una temperatura adecuada, precisa el sitio español podosalud.
Evita la exposición prolongada al frío: Si pasas mucho tiempo al aire libre en días de bajas temperaturas, protege tus pies usando calcetines gruesos y botas adecuadas. Evita la exposición prolongada al frío, ya que puede causar congelación o daño en los tejidos. Tampoco se trata de poner los pies muy cerca de la estufa ya que hay que evitar las fuentes de calor directas, debido a que se incrementan las posibilidades de aparición de sabañones.
Cuidado de las uñas: Continúa manteniendo tus uñas limpias y bien recortadas, evitando las esquinas afiladas. Esto ayuda a prevenir las uñas encarnadas y posibles infecciones.
Masajes y ejercicios: Realiza masajes en los pies para mejorar la circulación y aliviar la tensión muscular. También puedes hacer ejercicios de estiramiento y movimiento de los pies para mantenerlos flexibles y mejorar la circulación sanguínea.
Protege los pies en espacios públicos: Si utilizas piscinas, saunas o gimnasios durante el invierno, asegúrate de usar calzado para salir del agua con el objetivo de evitar el contacto directo con el suelo y prevenir infecciones por hongos.
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