Festival In-Edit 2014: Los documentales imperdibles para los amantes de la música

La nueva versión del festival de documentales tiene programados varios trabajos que son imperdibles para los amantes de la música.

Guía de: Música Indie

En vísperas a una nueva jornada de documentales y películas que versan sobre música, le dimos una pequeña vuelta a su repertorio 2014, y aquí algunos imperdibles y otros no tanto, pero que para usted si pueden serlo (en eso radica la gracia del gusto):

1. Beautiful Noise (Eric Green, 2014): Es, probablemente, el documental que se ha estado esperando para poner en un altar honroso y merecido a ese movimiento musical que terminó siendo etiquetado como NOISE. Esa, tal vez, fortuita situación de subir el volumen al máximo a las guitarras que terminó generando un estilo al mezclarse con melodías apacibles, ahora reflexiona sobre sí misma en un caudal histórico y  bien documentado.

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2. My Secret World: The Story of Sarah Records (Lucy Dawkins, 2014): Para los que han deseado encontrar singles de 7″ de The Field Mice o de tantas otras en algún sitio de internet o en un persa cualquiera, éste es un momento para respirar hondo y poder indagar en la misteriosa congregación que fue Sarah Records. La independencia vertida en todas sus formas podrá ahora verse en pantalla.

3.  Slint: Breadcrumb Trail (Lance Bangs, 2014) Slint era una banda que no se asimilaba a nada. La conformaban chicos con mentes retorcidas y con tendencia a estar quietos y callados. Pero su música era un pastiche explosivo y, a veces, exasperante. Lanzaban discos que parecían coquetear con el post-rock y el slowcore en plena época grunge por lo que nunca pudieron salir mucho a la superficie. Pero hasta Steve Albini demuestra en este documental su interés en la música de estos chicos desorbitados. Hasta sus padres aparecen metiendo la cuchara.

4. Tubular Bells: The Mike Oldfield Story (Matt O’Casey, 2013): Proclamado como el disco instrumental más vendido de la historia (espero estén dejando fuera a la música clásica), Tubular Bells es el trabajo obsesivo de un músico joven que había partido como músico folk pero que fue criticado por tocar demasiadas notas en las canciones; con una mala experiencia de LSD, finalmente termina encontrando su camino a través de los sintetizadores. Y después a perderse otra vez posterior a haber tocado la fama gracias al uso de su canción emblema en la película “El Exorcista”. Un trabajo esquivo que muestra a un hombre obsesionado con una composición que parece no tener fin, en todo sentido.

5. God Help the Girl (Stuart Murdoch, 2014): Esta opereta prima del motor principal de Belle and Sebastian se resume, al menos para mi persona, en una sola palabra: decepcionante. Los clichés, lo obvio, los clichés, la falta de substancia, ¿mencioné los clichés? arman un todo muy inaguantable a no ser que tengas 17 ó 18 años y vengas recién conociendo el pop de La Isla. ¿La música? la música es maravilla aparte.

6. We are the best! (Lukas Modysson, 2013): Nostálgica, honesta, y totalmente accesible, esta cinta puede llevar a cualquiera que haya deseado, o formado, una banda en esa terrible, tremenda, y turbulenta fase llamada adolescencia (que, según algunos, jamás termina) a rememorar aquellos días. Las desilusiones van a la orden del día, y van generando un motor potente en la respuesta punk de esta particular banda. Si se encuentra en esta etapa de adolescencia, aproveche de tomar apuntes pues de seguro alguna escena será parte de su historia. Totalmente querible.

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