MONO: “Under the Pipal Tree” (2001): Llanuras escarpadas de sonidos

La música de MONO llega a volverse coercitiva: si uno se descuida vuelve en forma de ráfagas de ruido eléctrico y golpes de tambores de Samuráis en son de guerra.

Guía de: Música Indie

El debut de MONO (Japón, 2000) es una obra sin bosquejos pero apresurada, quizás en un acto desesperado por no perder el tren del Post-Rock, etiqueta que al parecer no les molesta y que al menos sirve para tener un primer avistamiento de lo que se viene al oír un disco de ellos; y así poner una piedra, una huella en la historia que ya estaba bastante recorrida con respecto a esta etiqueta: el ocaso de los 90’s ya había dado algunos más que clásicos discos y bandas para este movimiento. Y sin embargo, MONO llega a quedarse con mucho de lo que se venía cocinando en esta hoguera, y mucho de lo que hoy se reconoce como marca distintiva de esta etiqueta se le adjudica a ellos y no a otros (como, por lo menos, históricamente debiese ser).

Under the pipal tree

Foto: Agencias

Y es que méritos sobran: el cuarteto absorbe la dinámica de quietud-crescendo-intensidad-quietud (repita) y la lleva a su extremo, como buenos orientales; donde algunos se quedaban en la mera sazón de jugar con este formato, MONO lo explora, lo investiga y desarma, como un juguete interesante, para entender cada pieza y su funcionamiento. En el universo sonoro de MONO la quietud es Asiática: a veces ni siquiera sopla el viento y, en contraste, su intensidad es una batalla campal contra el silencio: las notas que aúllan pretenden, por lo menos, herir con su estridencia antes de morir. Y si bien el hilo conductor jamás se pierde –una gracia loable, llevar una idea relativamente simple y pasearla, cansarla por todas las maneras posibles- el tratamiento de cada composición con sus quiebres y sus subidas potentes dan una sensación de estar ante algo totalmente irreconocible dentro de lo familiar: cuesta creer que es la misma melodía amable y acogedora la misma que ahora nos salpica su rabia y su avalancha sonora.

La música de MONO llega a volverse coercitiva: si uno se descuida vuelve en forma de ráfagas de ruido eléctrico y golpes de tambores de Samuráis en son de guerra. Y en cuanto uno piensa que ya no hay horizonte, una calma inesperada se abalanza sobre la melodía y las notas se vuelven contemplativas y reposadas.

“Under The Pipal Tree” es un disco que gana territorios con cada nueva oída y si bien no es particularmente rotundo como sí lo serán algunos de sus hermanos menores, es un álbum que sorprende en su radicalidad, en su despecho y en su porfía de alcanzar las notas más profundas de las melodías más frágiles.

Más sobre Música Indie

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X