Una Banda: Yo La Tengo; Una canción: Blue Line Swinger (1995)

Cuando todo está por llegar a un clímax largamente deseado, la cálida, trémula voz de Georgia nos acuna para detonar esa letra de entrega absoluta, de veladora, de ángel guardián en los días negros.

Guía de: Música Indie

La canción que cierra el nada despreciable “Electr-o-pura” (1995) es una carretera hacia la eternidad. “Blue Line Swinger” (alguien que cambia de una línea azul a otra, al parecer) con sus nueve minutos y fracción transita por una desordenada entrada donde nadie se escucha y cada entrada de instrumento parece ser más una forma de decir “aquí estoy” más que un “hagamos algo juntos”, pero pronto esa sensación se va desvaneciendo y un sentido musical se va encontrando. Un órgano, transversal y cargado al Leslie, va liderando una melodía infinita, que va siempre de menos a más en un crescendo sin ningún atisbo de terminar o descender.

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Foto: Guioteca

Cuando todo está por llegar a un clímax largamente deseado, la cálida, trémula voz de Georgia nos acuna para detonar esa letra de entrega absoluta, de veladora, de ángel guardián en los días negros: “Tú, no hablarás de las cosas que vemos cuando las luces se apagan y estoy dispuesto a tomar tu mano mientras estés perdido, mientras estés lleno de duda, caminas millas, en los detalles que nunca te dejan terminar algo, te hallaré ahí, te hallaré ahí. Tú, caminas en una delgada línea azul, cruzando desde la esperanza a la realidad. Y yo, veo a través de tus pequeños ojos rojos, que aún brillan en tu incertidumbre, vendrás cuando salgas de la obscuridad, sé que lo harás, sé que lo harás, y te hallaré ahí, y te hallaré ahí…”

El mantra final que se repite y repite, como inyectando energía a un algo que podría romperse en cualquier momento sostiene, grácil, a una guitarra que termina por escaparse en una cascada de ruido, acoples y sonidos de diversa índole; armando una nueva ruta para un tema que no quiere terminar, que tiene miedo de apagar su luz y ver como se cierne la obscuridad sonora, el silencio.

“Blue Line Swinger” tiene una gracia que pocas canciones tienen, hacer de una idea simple un poderoso himno a permanecer, de jugar a tratar de ver el rostro del infinito.

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