La Chumpall: La leyenda de la mujer desnuda que es un misterio en la Patagonia

Quien mire su hermoso cuerpo desnudo puede quedar ciego para siempre, dice la mitología sobre el extraño ser.

Guía de: Patagonia

carilafquen

De pronto, el muchacho que miraba pensativo hacia el lago, dijo:

- Al mediodía sale una mujer desnuda, muy bonita y de tipo europeo que peina su larga cabellera rubia con un peine de oro. Dicen que es muy vergonzosa y cuando alguien se acerca se sumerge y no vuelve a aparecer. Le llaman La Chumpall.

El Padre Félix de Augusta, un estudioso de los temas araucanos le preguntó:

- Esa aparición, cómo usted dice, ¿es dañina o beneficiosa?

- Es inofensiva, Padre. No sé de nadie que se haya visto perjudicado por ella.

Esta referencia es de enero de 1906, extraída del libro “Costumbres y creencias araucanas” de Eulogio Robles Rodríguez. Es casi una referencia de primera mano del mito de la seducción de La Chumpall.

Luego existe otra referencia aunque algo distinta, según palabras del cacique Llancacurá que aporta algunos datos inquietantes. Sus manos y pies serían como los de los ánades, con membranas y no es tan inofensiva como parece. Quien mire su hermoso cuerpo desnudo puede quedar ciego para siempre. Al parecer, hubo una acotación por parte del cacique, ya que el autor luego aclara que él no sufrió daño alguno por no haberla mirado de manera pecaminosa.

Algunas versiones sitúan su aparición en la laguna Carilafquen que quiere decir laguna verde en araucano. Carilafquen está en las cercanías del paso del Llaima. Quienes vienen desde Chile y al pasar por la cascada, aseguran que hay testimonios de viajeros que la han visto peinar su larga cabellera rubia sobre las rocas.

Por su parte, Alberto Vuletin, cartógrafo y filólogo patagónico nos cuenta desde su obra “Huecuvumapu, curanderos, hechizos y mitos de la Patagonia y Tierra del Fuego” (Gardenia Editora. 1982), que habría información sobre que una Chumpall viviría en las aguas del Lago Moquehue que tiene aguas muy profundas y cristalinas. Dicen que allí es posible verla en los días de mucho sol.

Pero La Chumpall no es mala, todo lo contrario. Cuentan que prodiga con facilidad su amor lujurioso a los hombres que se atreven a ella. Dicen, también, que ellos suelen regresar a sus vidas con obsequios y cosas bellas que luego no saben cómo explicar de donde salieron.

Pero esto no es todo. También hay testimonios de un Chumpall masculino. Cuentan que dos hermanas fueron a refrescarse al lago en una tórrida tarde de verano. Una de ellas notó con estupor que era arrastrada hacia el fondo por algo que le atenazaba las piernas. A los gritos de auxilio acudieron otras personas que intentaron sacarle del agua sin lograrlo. Dicen, que en un momento ella les pidió que la dejaran, que estaría bien. Al cabo de un año reapareció con un pequeño en brazos. Justificó que era del Chumpall.

neuquen

Más sobre Patagonia

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X