No haga el ridículo: Las 23 actitudes que deben evitar en la oficina

También existen ciertas normas de protocolo, que como una suerte de manual de Carreño para la oficina, catalogan a ciertas costumbres como desubicadas e incluso ordinarias.

Guía de: Rankings

En la oficina también entran en juego ciertas normas de etiqueta, para asegurar un buen ambiente laboral y la eficiencia de sus empleados.

Es un hecho que pueden resultar molestas las actitudes de algunos compañeros de oficina,   ya que afectan la concentración, eficiencia y productividad del trabajo.

Pero no sólo eso. También existen ciertas normas de protocolo, que como una suerte de manual de Carreño para la oficina, catalogan a ciertas costumbres como desubicadas e incluso ordinarias para realizarlas en una oficina, y que deberían reservarse para la intimidad del hogar, un pic-nic o camping veraniego.

almorzar-frente-pc-2

A continuación presentamos las 23 actitudes más comunes que atentan contra las reglas de etiqueta en una oficina:

  1. Tomar desayuno en la oficina. Esto debe realizarse en la casa, antes de salir al trabajo.
  2. Dejar el celular sin modo vibrador: es importante mantener el respetuoso silencio en un ambiente laboral, sobre todo si se trabaja en plantas abiertas. Pero muchos se olvidan de esta imprescindible norma de convivencia, dejando sonar a todo volumen y por varios minutos su teléfono móvil. Peor aún,  si el ringtone es reggaeton o música pop de los años 80 y 90.
  3. Utilizar el teléfono de la oficina para pelear a viva voz y a vista y paciencia de todo el mundo con la nana, la polola, el marido, o con algún call center por el cobro indebido de una cuenta. En general, evita hablar por teléfono de temas personales, porque a nadie le interesan tus conversaciones privadas.  Para eso, se debe buscar un lugar apartado y asegurarse estar solo.
  4. Almorzar frente al computador. La situación empeora si se dejan esparcidas migas y servilletas usadas por todo el escritorio.
  5. Los malos olores:  si existe un comedor común para que los empleados puedan traer comida desde la casa, es de muy mala educación llevar alimentos “aromáticos”, como empanadas de pino, un pescado fuerte o comida aliñada con ajo, porque pueden molestar a tus compañeros y convertir el comedor en lugar nauseabundo.
  6. Y si de normas de etiqueta se trata, está absolutamente prohibido almorzar directamente desde los tupperware y no disponer de un juego de platos para ello. Peor aún si se come atún o choritos  directamente desde la lata.
  7. Comprar entre varios una bebida de litro y medio y repartirla con vasos plásticos en el comedor.
  8. Volver del almuerzo pasado a vino o cerveza.
  9. La oficina ultra decorada: tener una foto de la familia o de los hijos en el trabajo está bien.  Pero otra cosa es tener la oficina o el cubículo de trabajo literalmente empapelados con fotos de los hijos y sus dibujos del colegio.  También es un atentado al protocolo “decorar” el lugar con todo tipo de artilugios “extra-laborales”, como santitos y mensajes religiosos,  tazones, calendarios o cualquier souvenir del equipo de fútbol preferido o que contengan mensajes amorosos del tipo “te amo”. No se aceptan artículos esotéricos como velas y piedras especiales para espantar las malas vibras.  Tampoco recordatorios y fotos de Felipe Camiroaga, con mensajes que digan “no te olvidaremos” o “vuela alto halcón”.
  10. Pegar stickers en el monitor del computador.
  11. Escuchar música sin audífonos: peor aún si es una emisora radial.
  12. Tener una botella de agua, pero ponerle jugo en sobre, sobre todo si es rojo.
  13. Prender o apagar el aire acondicionado o la calefacción común, sin preguntar antes al equipo de trabajo.
  14. Rociar con perfumes o aerosoles los espacios comunes de trabajo, sin antes preguntar al resto de los empleados.
  15. Llegar con el pelo mojado: siempre es una mala educación llegar al trabajo (y a cualquier lugar) sin haberse secado el pelo, por mucho calor que haya.  Pero si es después de almuerzo, se añade la sospecha de que fuiste a un motel.
  16. Tener pantuflas en la oficina para descansar de los zapatos o tacos.
  17. Limarse las uñas o encresparse las pestañas en el puesto de trabajo.
  18. Tener ataques de ira o llanto frente a los compañeros.  Esto demuestra descontrol y crea desconfianza en el resto del equipo.
  19. Silbar o cantar en la oficina, especialmente si es de planta abierta.
  20. Dejar  “evidencia” en el baño:  si bien dejar el baño limpio después de usarlo es algo absolutamente básico en todo tipo de convivencia, encontrarse con suciedad dejada por algún compañero es más común de lo que se cree. Amparados por el anonimato, no tiran la cadena, mojan la taza del WC, tiran el papel higiénico usado al basurero, entre otras asquerosas costumbres.
  21. Llegar atrasado a las reuniones. Tampoco es de buena crianza alargar innecesariamente las reuniones, disponiendo unilateralmente del tiempo del resto.
  22. No pedir las cosas prestadas: independientemente de la confianza que se tenga con el compañero de trabajo, no es correcto tomar sus cosas mientras no se encuentra.  Y más incorrecto aún es no devolverlas.
  23. Reírse descaradamente frente al monitor: no solo puede perturbar la concentración del resto,  demuestra además que no estás trabajando y lo más probable es que estés chateando con algún amigo o viendo un video divertido de YouTube.  Si vas a distraerte, trata de hacerlo en forma discreta.

Más sobre Rankings

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X