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Abierto de Australia: Claves del triunfo épico de Djokovic

Su quinto título de Grand Slam consiguió Novak Djokovic en el Abierto de Australia, donde era el campeón defensor, tras vencer en una batalla histórica a Rafael Nadal en la final.

Por segundo año seguido Novak Djokovic debutó en el año a lo grande, con el título del Abierto de Australia, para confirmar la hegemonía total que tuvo en el circuito ATP durante 2011.

Una vez más la campaña del serbio fue solidísima hasta semifinales y después soportó dos batallas notables ante Andy Murray y, sobre todo, en la final contra Rafael Nadal para confirmar sus nervios de acero y que, simplemente, es el mejor tenista del planeta.

Novak Djokovic

Foto: EFE

Novak Djokovic y el trofeo del Abierto de Australia.

El hecho de Djokovic comenzara su año en el Abierto de Australia no fue sorpresivo, considerando que la campaña de 2011 lo tuvo con un récord fabuloso de 70-6, y con un evidente desgaste ya en los últimos meses por lo que era necesario descansar más que intentar llegar al primer Grand Slam del año con ritmo de partidos.

Esto se ratificó cuando en primera ronda, ante Paolo Lorenzi, apenas perdió dos juegos, y en su camino a cuarta ronda sólo cedió en total 11 games, con un ritmo arrollador y guardando energías que luego serían muy valiosos para la definición de la corona.

Aunque contra Hewitt, en cuarta vuelta, perdió su primer set, de todas formas salvó con relativa comodidad ese duelo y en cuartos de final, cuando se esperaba su primera prueba de fuego, despachó con facilidad a David Ferrer.

Todo ese ahorro sería vital para sus siguientes dos encuentros. En semifinales aparecía Andy Murray, a quien había vencido en la final del año pasado y que estaba con hambre de lograr su primer Grand Slam. Así el británico llegó a estar dos sets a uno sobre el serbio, pero Djokovic se levantó para ganarlo en cinco y esperar en el último partido a su archirrival Rafael Nadal.

El español también venía de un desgastante partido ante Roger Federer en semifinales, pero poco le importaba eso ya que había perdido en sus últimos seis partidos ante el balcánico y quería sed de revancha en Melbourne, donde se coronó campeón en 2010.
No se pudo pedir un cierre de mayor lujo, con la final más larga en la historia de un Grand Slam, ya que Djokovic recién cayó desplomado al suelo para celebrar tras cinco horas y 53 minutos, luego de imponerse 5-7, 6-4, 6-2, 7-6(5), 7-5.

Nadal tuvo sus oportunidades, como cuando se adelantó 5-3 en el tie-break del cuarto set o estuvo 4-2 y saque en el quinto, pero finalmente la inspiración de Djokovic pudo más, cuando el físico de ambos estaba destrozado, y así inició la temporada de manera lujosa.

Con esta definición ya fueron tres finales seguidas de Grand Slam que ambos disputaron, todas ellas para Djokovic, en una rivalidad que se ha tomado el circuito y donde ‘Nole’ le tomó completamente la mano al español. Así el serbio sumó la 28ª corona de su carrera, seis de Grand Slam.

Lo que pasó en Australia puede servir de presagio para otra temporada de miedo. Cabe recordar que Djokovic ganó todo lo que jugó hasta junio del año pasado, por lo que esa defensa de puntos será muy complicada y de gran presión para evitar que se la acerque Nadal o incluso Federer.

El siguiente Grand Slam es en Roland Garros y estos dos monstruos podrían tener otra batalla: Rafael Nadal será el gran candidato, tal cual lo ha sido desde que ganó el torneo por primera vez en 2005, en tanto que Djokovic quiere completar en París el Grand Slam de carrera… Todo hace pensar en otro año glorioso.

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