¿Qué importancia tienen los ritos para abrir y cerrar etapas?

¿Cómo podemos hacer cambios más profundos en nuestra rutina? ¿Basta simplemente con cambiar de actividad? ¿Cómo abro o cierro una etapa?

A pocas semanas de haber comenzado un nuevo ciclo en temas laborales veo como poco a poco comienzo a crear una nueva pero familiar rutina en cuanto a horarios, alimentación y forma de trabajar.

Lo que me impacta es que desde la última vez que había sucedido algo así en mi vida hace cuatro años atrás, creo que he cambiado mucho como persona. No sólo con respecto a estudios y experiencia, sino en la forma en que veo la vida; sin embargo, en el día a día caigo en crear una rutina muy similar a la que tenía antes.

Meditar

Foto: Carla Dannemann

Meditar puede ser un rito que nos ayude a cerrar o abrir etapas.

¿Entonces cómo podemos hacer cambios más profundos en nuestra rutina?

Aquí es donde entra la importancia de los ritos, algo que en nuestra cultura de occidente poco a poco se ha ido perdiendo y que creo tienen una gran importancia para marcar los procesos de cambios y el paso de una etapa a otra de nuestras vidas.

En mi caso debido a esta misma situación noté que no he realizado un “rito de despedida” de la etapa de la que salí para entrar a la nueva y eso hace que muchas de las emociones sigan demasiado vivas y las arrastre hasta el nuevo momento que vivo ahora y eso puede ser algo nocivo porque no hago el cierre.

Ese ritual de término, esa despedida es la que me permite perdonarme por los errores cometidos y felicitarme por los logros para así aprender de lo que no salió bien y construir confianza desde lo que sí fue positivo y las metas alcanzadas.

Lo mismo sucede cuando debemos enfrentarnos por ejemplo a la muerte de un ser querido, en cuyo caso el rito de funeral es lo que marca ese momento del cierre.

Pero como en otras situaciones no tenemos algo que sea tan notorio, les sugiero hacer algún tipo de despedida o evento que simbolice para ustedes el pasar ese umbral. Quizás puede ser el prender una vela y rezar o meditar, o incluso una comida de despedida. Lo importante es el hacerlo y no quedarnos sólo en la idea.

Lo mismo pasa cuando comenzamos algo nuevo. Un rito de inicio nos permite cambiar las energías del momento para dar un inicio de manera más libre.

Mi recomendación en este caso es darle la bienvenida a la nueva etapa con quienes forman parte de ella, con un brindis o una pequeña oración donde sentemos los objetivos que nos gustaría cumplir, y así cada vez que alcancemos uno de ellos podamos celebrar el logro.

Por mi parte, ese será mi siguiente paso en los nuevos horizontes que pronto se avecinan.

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