Cyber Monday en Chile, ¿cómo resistir a la tentación?

Enloquecemos ante la posibilidad de adquirir algo a un precio menor, de aprovechar una oportunidad que no existía y al no poder acceder a ella nos frustramos.

Guía de: Crecimiento Personal

Dieron las 0:00 del lunes 28 de noviembre y miles de personas en twitter desesperadas reclamaban que los sitios de las marcas asociadas al Cyber Monday en Chile no funcionaban.

Y era verdad, ninguno de ellos cargaba, todos se quedaban pegados y la paciencia de las personas rápidamente se agotó ante la imposibilidad de acceder a ofertas que supuestamente serían muy atractivas para los compradores.

Sin embargo, al mismo tiempo que los reclamos crecían, algunas prominentes y también llamados “influyentes” figuras de la twitosfera chilena, con cientos de miles de seguidores, decían que el Cyber Monday en Chile estaba siendo todo un éxito porque todos hablaban de él y nadie quería perderse las ofertas.

Cyber Monday

Foto: AFP

El Cyber Monday de este 28 de noviembre colapsó los sitios web de las grandes compañías chilenas, plataformas que recibieron 46 mil visitas por minuto.

Hoy con pocas horas para que el famoso evento termine las páginas de las tiendas aludidas siguen sin poder ser accedidas de manera fácil y, sin embargo, se sigue escuchando la idea de que es un éxito porque el modelo está planeado a la perfección, y creo que tienen razón. Simplemente están apuntando a través de la frustración a crear en las personas una necesidad de comprar que antes no tenían.

Nos volvemos locos ante la posibilidad de adquirir algo a un precio menor, de aprovechar una oportunidad que no existía y al no poder acceder a ella nos frustramos.

Ahora, hay dos formas de enfrentar esa frustración:

  • La primera es simplemente comprando aquello que vimos en oferta a un precio mayor (o en verdad al precio real original).
  • La segunda y más difícil de hacer, es aprender a tener autocontrol y comprender que el artículo que vimos realmente no lo necesitamos ni lo queremos, y que lo que nos creó aquella frustración es algo que es ajeno a nuestras metas reales.

Para eso es muy importante tomarse unos minutos y respirar, porque la mayoría de las decisiones de compra se hacen de forma emocional y lo que hacemos en realidad es seguir es ese impulso.

Si tan solo nos tomáramos el tiempo de respirar y salir a caminar antes de decidir de manera impulsiva la compra, realmente nos podríamos ahorrar unos pesos al ver que no lo queríamos tanto, o quizás podemos darnos cuenta de que sí necesitamos ese nuevo “refrigerador”.

De cualquier forma el darnos el tiempo para respirar y pensarlos hace que ganemos, ya sea al no comprar algo innecesario, o al incluir a más partes de nuestro ser en la decisión, y así ahorrarnos después los sentimientos de culpabilidad por una compra injustificada.

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