Educación: ¿Qué lección nos deja La Sociedad de los Poetas Muertos?

Educar sobre la libertad en la toma de decisiones es primordial para asegurar un futuro grato y responsable en nuestros jóvenes.

Cuando hablamos de educación, resulta imposible evitar comentar “La Sociedad de los Poetas Muertos “, el film de Peter Weir, porque aún sigue haciendo eco sobre el desarrollo humano y el rol de la educación. Analizamos algunas ideas:

1. La escuela

Tradición, Honor, Disciplina y Excelencia son los 4 pilares que sostienen la escuela Welton. Su prestigio está basado en el alto porcentaje de alumnos que han logrado ingresar a universidades de la Ivy League. Es, por lo tanto, una escuela de altos estándares, carga académica y competitividad.

La Sociedad de Los Poetas Muertos

Foto: Agencias

2. Mr. Keating

Profesor de inglés que motiva a sus alumnos a percibir la realidad de una manera poco convencional. Sobretodo les enseña a ser libres y aprovechar el día a día sacándole el jugo a la vida.

A primera vista, Keating demuestra un muy buen liderazgo porque logra inspirar a sus alumnos a hacer lo que sueñan, sin embargo, carece de las herramientas necesarias para encausar la pasión de sus adolescentes. Por este motivo, los estudiantes actúan impulsivamente sin medir las consecuencias, haciendo que el film resulte en tragedia.

3. Los alumnos

Adolescentes de alrededor de 15 años que viven una crisis porque se enfrentan con la presión academicista de Welton y de sus padres, al mismo tiempo que se hacen conscientes de sí mismos por las ideas generadas por Keating y porque están en una edad donde desarrollan nuevas formas de pensamiento que les permite concebir los fenómenos más autónoma y racionalmente.

¿Cómo lo vivimos hoy?

 

Hay escuelas que se asemejan de alguna manera a la realidad de Welton porque, por el afán de lograr buenos resultados en pruebas como la PSU, diseñan un ambicioso currículo de contenidos poniendo énfasis en ciertos subsectores y olvidando formar jóvenes íntegros.

La presión por las notas y los buenos puntajes que genera la sociedad, los padres y la escuela hace que nuestros jóvenes dejen de hacer lo que más les gusta y así y todo definan lo que quieren ser en su futuro. Pero, ¿sabrán nuestros jóvenes cuáles son sus talentos si cada vez tienen menos tiempo para participar en actividades extracurriculares? ¿Se conocerán suficientemente para saber qué es lo que quieren estudiar y hacer el resto de sus vidas? ¿Es el currículo escolar lo que define lo que es importante y lo que no? Debemos dar espacio para que se auto-descubran, inspirarlos a ser libres y acompañarlos al decidir su camino porque sin compañía, los dejamos a la deriva de sus impulsos.

Más sobre Educación Secundaria

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X