Travesía a caballo hasta los Glaciares Escondidos: Una experiencia para siempre

En un lugar, muy al sur de América en la Patagonia Austral entre Chile y Argentina, existe aún una región donde el tiempo pareciera haberse detenido.

Guía de: Patagonia

 Vivir la aventura en un lugar perdido de Patagonia. Paisajes inéditos en una naturaleza casi prístina.

Foto gentileza de Estancia Nibepo Aike - Santa Cruz.

Foto gentileza de Estancia Nibepo Aike – Santa Cruz.

En un lugar, muy al sur de América en la Patagonia Austral entre Chile y Argentina, existe aún una región donde el tiempo pareciera haberse detenido para solaz de las personas que se atreven a la aventura del descubrimiento.

La Estancia Nibepo Aike está dentro del Parque Nacional Los Glaciares y a algo más de una de ruta desde la pequeña población de El Calafate. Desde allí parten los jinetes con rumbo a los glaciares escondidos. La estancia es un típico establecimiento rural patagónico y su casco o núcleo principal de viviendas, es ya centenario.

Estancia Nibepo Aike - Casco. Foto de Luis Franke

Estancia Nibepo Aike – Casco. Foto de Luis Franke

Imagine levantarse a la madrugada muy temprano. Luego de un suculento desayuno llegar a los corrales donde los peones ya ensillaron los caballos. La incipiente luz de la mañana ilumina las nubes de vaho que surgen desde los resoplos impacientes de los caballos. Ya estamos listos y a la orden del guía emprendemos la trepada por el Cordón de los Cristales.

Foto gentileza Estancia Nibepo Aike - Santa Cruz

Foto gentileza Estancia Nibepo Aike – Santa Cruz

Luego de un tiempo de andar se tiene una vista espectacular de los lagos. Enseguida, el sendero se interna en el bosque andino poblado de lengas y guindos. El ambiente del bosque andino parece sobrenatural. Luces y sombras, rayos intensos del sol que horadan el duro follaje hasta el suelo y más allá la verde oscuridad. En ese lugar se siente que las leyendas patagónicas tienen sentido.

Foto gentileza Estancia Nibepo Aike - Santa Cruz

Foto gentileza Estancia Nibepo Aike – Santa Cruz

De pronto, los aún lejanos blancos inmaculados de los glaciares aparecen y desaparecen entre las ramas. Salimos del bosque y a nuestros pies se extiende una laguna, que dicen, es pródiga en truchas. En ese andar llegamos a un puesto de la estancia. Desmontamos y atendemos a los caballos. Recordemos que ellos siempre están primero. A la noche, arriba todo el espectáculo nocturno de los cielos patagónicos y a nuestros pies el crepitante fuego donde se asan las carnes que serán nuestra cena.

Foto gentileza Estancia Nibepo Aike - Santa Cruz

Foto gentileza Estancia Nibepo Aike – Santa Cruz

Foto gentileza Estancia Nibepo Aike - Santa Cruz

Foto gentileza Estancia Nibepo Aike – Santa Cruz

Al otro día es cierto que cuesta un poco levantarse. La cabalgata no es para todos pero bien vale el esfuerzo. El sendero ahora bordea un brazo del Lago Argentino. El guía indica desmontar y caminamos hacia una especie de balcón panorámico natural denominado Balcón de los Glaciares. Desde allí pareciera que toda la magnificencia de Patagonia está a nuestros pies. El ya nombrado Brazo Sur del lago, la Laguna Corazón y más allá el Lago Frías. Recortados contra el cielo se yerguen los glaciares Gorra, Frías, Grande y Dickson.

Foto gentileza Estancia Nibepo Aike - Santa Cruz

Foto gentileza Estancia Nibepo Aike – Santa Cruz

Ya no retornamos a los caballos. Ahora caminamos hasta las azules aguas de la Laguna Corazón. Continuamos hasta la orilla del Lago Frías y en un lugar donde contrasta el intenso verde del bosque con sus aguas azules se prepara el almuerzo y un merecido descanso. Del otro lado del lago se alzan las paredes desafiantes de los glaciares. El guía nos muestra una gran piedra errática. Llegó hasta ahí hace miles o millones de años arrastrada por los glaciares. Y allí quedó para delicia de quien pueda admirarla en su soledad de piedra. A la noche crece la sensación de querer quedarse allí para todo la vida. Paz, tranquilidad, naturaleza salvaje y un cielo que estimula el espíritu.

Foto gentileza Estancia Nibepo Aike - Santa Cruz

Foto gentileza Estancia Nibepo Aike – Santa Cruz

Regresamos a caballo bordeando el Lago Argentino hasta el casco de la estancia. Allí, a modo de saludo y despedida nos agasajan con un suculento asado de cordero.

Piedra Errática - Foto gentileza Florian Von Der Fecht

Piedra Errática – Foto gentileza Florian Von Der Fecht

Foto gentileza Florian von der Fecht Photo Design Ediciones

Foto gentileza Florian von der Fecht Photo Design Ediciones

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