Síndrome postvacacional: El estrés que genera el doloroso regreso a la realidad

Vuelve el tráfico pesado, la entrada al colegio de los niños, el pago de patentes. ¿Cómo prepararse para enfrentarlo?

Se acerca marzo y el período de vacaciones empieza poco a poco a abandonarnos. Atrás quedan la playa, el lago o la montaña para dar paso a uno de los meses más vertiginosos del año.

Síndrome postvacacional

Vuelve el tráfico pesado, la entrada al colegio de los niños, el pago de patentes y contribuciones, entre muchas otras obligaciones típicas de esta fecha y para algunos, que no logran adaptarse fácilmente a su ingreso laboral después del período de descanso, aparece el estrés relacionado con el temido síndrome postvacacional.

Síndrome postvacacional

Cuando digo síndrome postvacacional, me refiero al estado producido en un trabajador, cuando fracasa en el proceso de adaptarse desde el paso de sus vacaciones a la vida laboral activa, produciéndose molestias que hacen que responda a sus actividades rutinarias con un rendimiento más bajo.

Este se presenta como un estado de malestar generalizado, con síntomas tanto psíquicos como físicos, que se manifiesta principalmente en personas jóvenes, menores de 45 años y también en niños ocasionados por la vuelta al colegio después de las largas vacaciones de verano. Suele ser más frecuente en casos donde la persona está siendo víctima de bullying o mobbing.

Síndrome postvacacional

Según un estudio realizado por consultora Randstad, el 78% de los chilenos señala que continúa atendiendo responsabilidades laborales durante sus vacaciones, es decir, no logra desconectarse completamente del trabajo, siendo una de las variables más influyente ante un posible caso de síndrome postvacacional.

Incorporarse a la rutina de trabajo después de las vacaciones, puede suponer un período de estrés debido a cambios de los horarios de descanso, aumento de las obligaciones por mala gestión de los reemplazos, ausencia de periodos de tranquilidad por urgencias y paso de un estilo de vida a otro. Según los especialistas, nuestro cuerpo y mente demoran entre 2 y 3 semanas aclimatarse para reponerse y asimilar lo que significa recomenzar en el trabajo. Pero esta estimación va a depender si se es una persona sedentaria o deportista, ya que a estos últimos les costará mucho menos reconectarse con la rutina laboral

Síndrome postvacacional

Cuando te hablo de los síntomas, estos van a depender de cada caso en concreto. Pero en algunas situaciones pueden agravarse hasta presentar casos de estrés agudo, mientas que en otras, la persona sólo tendrá algunas manifestaciones como: alteraciones del sueño, tristeza, apatía, cansancio inexplicable, ansiedad, molestias musculares, desórdenes gastrointestinales, náuseas, palpitaciones, sensación de ahogo, alteraciones de memoria y concentración, además de sentimientos de desesperanza o frustración.

Síndrome postvacacional

 

Existen una serie de actividades que puedes poner en práctica para impedir que aparezcan los primeros síntomas, tales como:

1. Planificar el regreso: La mayoría de los especialistas recomiendan no regresar el día anterior para incorporarse al trabajo de las vacaciones. Es aconsejable volver unos dos días antes para poner cosas en orden, adaptarse a la vuelta a la rutina y mentalizarse para retomar las tareas.

2. Organizar las actividades: En los primeros días del regreso, se deben dedicar unos minutos para organizarse, analizar qué trabajos hay pendientes y priorizarlos. Retomar todo de un golpe e intentar solucionar todo el primer día puede desencadenar que aparezcan los primeros síntomas de estrés. Es recomendable ese día tomar tiempo para hablar con los compañeros y crear un entorno de trabajo productivo. Hacer reuniones un poco más relajadas durante este ciclo, así se podrán definir y detallar los objetivos necesarios para el período que se inicia, identificando los medios y aclarando las expectativas del equipo.

3. Reordenar la vida fuera del trabajo: Durante las vacaciones es frecuente que las personas se duerman más tarde, coman y beban con mayor frecuencia fuera de casa. El primer paso que se debe dar es ajustar las horas de sueño. Para conseguirlo se debe procurar dormir ocho horas las primeras semanas. Por otro lado, evitar el consumo de alcohol y cafeína en exceso, ya que pueden incidir sobre los síntomas más característicos del síndrome postvacacional: la ansiedad, la apatía y la depresión.

4. Practicar deporte: Los beneficios de realizar actividad física también están vinculados con el síndrome, ya que, además de que las personas que realizan deporte sean más felices por la liberación de endorfinas que contrarrestan el dolor, son capaces de liberar el estrés que se acumula en el día a día. Se puede de igual forma, complementar con alguna actividad extra relacionada con la meditación.

5. Tener paciencia: Tener en cuenta que este síndrome es pasajero y, a medida que la persona se adapta en su vuelta a la rutina, los síntomas deberían ir desapareciendo. No obstante, sí estos se mantienen por más de tres meses, sería recomendable acudir al médico en busca ayuda.

Para terminar, quiero dejarte la siguiente frase de Muhammad Ali, para que la tengas en cuenta no solo para este regreso de vacaciones, sino que durante todo este año 2019:

“No cuentes los días, haz que los días cuenten”

Que estés muy bien. Nos vemos en la próxima entrada.

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