Celos y alcohol: Una indesable combinación que puede derivar en un peligroso trastorno

La irracionalidad y la falta de control parecen alimentarse por ambos fenómenos: los celos y el alcohol. Combinados, la mezcla es brutal.

Guía de: Psicología y Tendencias

279b7a5bab63428dfbe324976fbb3238

Los celos parecieran ser un fenómeno bastante universal que -aunque parezca difícil de creer- no es exclusivo de los seres humanos. De hecho, existe evidencia de que muchos animales son capaces de manifestar comportamientos indudablemente celosos. Lo mismo en nuestra especie, los celos pueden manifestarse en todas las edades, géneros y latitudes.

Aún así, aunque parezca casi “natural”, cabe destacar que los celos pueden llegar a ser sumamente destructivos; sobre todo, cuando se fundan en un exagerado afán de poseer algo o a alguien de forma exclusiva. Expertos señalan que los celos se tornan patológicos cuando no existe una causa real desencadenante o que justifique los mismos y la reacción celosa se torna irracional(con pérdida de control). Sin ninguna duda, lo anterior puede empeorar muchísimo si se combina con alcohol.

Perjuicios-del-consumo-de-alcohol-en-el-organismo

Dentro de la Psicología, el vínculo entre celos y alcohol es una realidad reconocida. En el año 1847, Marcel fue el primero en describir una relación entre el alcoholismo y los celos patológicos; haciendo alusión a las “locuras” propias del abuso de las bebidas alcohólicas. Con el tiempo, muchos autores fueron acumulando evidencia respecto de esto mismo.

Un estudio de Krafft-Ebing (1891) arrojó que un 80% de los encuestados -todos alcohólicos- presentaban delirios celotípicos. Más tarde, Bleuler (1955) describió la existencia de un delirio de celos crónico en bebedores; el cual, podía alcanzar proporciones brutales. Así fue como se ha ido gestando lo que se denomina “Celotipia alcohólica”.

Actualmente, los manuales diagnósticos oficiales ubican la Celotipia Alcohólica dentro del denominado “Trastorno psicótico inducido por alcohol con predominio de ideas delirantes”; esto cuando se trata de cuadros de una duración relativamente breve (entre 1 a 6 meses). De tratarse de un cuadro de mayor duración, correspondería a un “Trastorno Delirante Crónicoen combinación con dependencia alcohólica.

Más allá de la etiquetas diagnósticas oficiales, es sabido que el delirio de celos asociado al alcoholismo se ha descrito principalmente asociado a hombres. Por lo mismo, también se ha visto vastamente vinculado a violencia de género. Algunos autores afirman que es posible que quienes experimentan esta celotipia alcohólica afirmen que poseen “pruebas ciertas” de la infidelidad de sus parejas; lo cual, los puede llevar a cometer actos de crueldad y violencia.

5b29d4c9-2bbf-4510-b766-76f66b4bde2f

Ahora bien, cabe preguntarse el por qué de este vínculo tan potente y peligroso. Expertos en el área indican que las causas serían múltiples, sin embargo, el mecanismo más reconocido como posible causa es aquel que sindica al alcohol como desinhibidor del control consciente; lo cual permitiría dar libre paso a las creencias erróneas de las personas relativas a los celos. Es decir, la combinación detonante sería una idea celotípica previa más un desinhibidor del freno conductual, el alcohol.

Las posibles líneas terapéuticas indican el seguimiento de un programa de rehabilitación, acompañado de una intervención sociofamiliar para prevenir o reparar la violencia.

no-alcohol

Más sobre Psicología y Tendencias

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X