Duelo natural: La experiencia de pérdida como proceso humano

Nuestra vida seguramente estará llena de pequeñas y/o grandes pérdidas; ante las cuales, tendremos que enfrentarnos a muchos duelos.

Guía de: Psicología y Tendencias

Duelo natural

Perdemos algo con cada paso que damos en la vida y con cada decisión que tomamos. La experiencia de la pérdida es parte importante de la existencia humana. Perdemos personas, lugares, objetos, sueños, ideales, etc. En estos términos, expertos han definido la pérdida como cualquier daño en los recursos personales, materiales o simbólicos, con los que hemos establecido un vínculo emocional.

Ante esto, el duelo se define como la respuesta natural a la pérdida y se trata de un proceso natural y humano, no de una enfermedad que haya que esforzarse por evitar o de la que sea necesario curarse.

Estudiosos en este tema, han tipificado las reacciones normales que se tienen ante un “duelo normal o no complicado”. Estas constituyen una serie de sentimientos y conductas esperables después de una pérdida e implican:

  • Algún tipo de malestar somático o corporal
  • Preocupación por la imagen del fallecido (en el caso de pérdida de una persona tras su fallecimiento)
  • Culpa relacionada con el objeto o persona perdida o con las circunstancias que circundan la pérdida
  • Reacciones hostiles
  • Incapacidad para funcionar como lo hacía antes de la pérdida

En este mismo orden de cosas, como manifestaciones de un duelo normal se describen:

  • Sentimientos como tristeza, enfado, culpa, autorreproches, ansiedad, soledad, fatiga, impotencia, shock, anhelo, emancipación, alivio e insensibilidad.
  • Sensaciones físicas como vacío en el estómago, opresión en el pecho, opresión en la garganta, hipersensibilidad al ruido, sensación de despersonalización, falta de aire, debilidad muscular, falta de energía y/o sequedad de boca.
  • Cogniciones (pensamientos) como la incredulidad, confusión, preocupación, sentido de presencia y, hasta, alucinaciones.
  • Conductas como trastornos del sueño (dificultad para dormir, despertar temprano, etc.), trastornos alimentarios (comer demasiado o demasiado poco), conducta distraída, aislamiento social, sueños relativos a la pérdida, evitación de lugares o cosas que recuerdan la pérdida, hiperactividad y/o llanto.

A pesar de ser un proceso humano, el duelo puede volverse complicado y tornarse en algo más patológico que pudiera requerir la ayuda de un experto en salud mental. Si el duelo tiene una duración excesiva y nunca llega a una conclusión satisfactoria o si los sentimientos, sensaciones, conductas y cogniciones se tornan desbordantes y desadaptativas, es mejor consultar.

Duelo natural

Más sobre Psicología y Tendencias

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X