Ninfomanía: Mujeres adictas al sexo ¿Cómo identificar si eres una de ellas?

Al enfrentarnos a una adicción, la pregunta se centra en el cuánto. Hoy nos preguntamos el cuánto de la actividad sexual en las mujeres.

Guía de: Psicología y Tendencias

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Los expertos señalan que la adicción al sexo es reconocida como tal a partir del siglo XIX, al surgir la denominación “ninfomanía” acuñada por el psiquiatra alemán Kraff-Ebing. Este autor describió la ninfomanía como un trastorno que padecían aquellas mujeres que sentían un impulso exagerado a la “cópula carnal”, con su marido o cualquier otro hombre.

Más tarde, este trastorno fue bastante estudiado por otros expertos; llegando a concluir que las personas que sufrían este tipo de perturbación eran intensamente narcisistas, despreciaban a los demás y les faltaba la capacidad para obtener satisfacción sexual.

Hoy por hoy, este tipo de trastorno es cada día más frecuente y se ha determinado que genera consecuencias semejantes a los demás tipos de adicciones (alcohol, drogas) y otros tipos de trastornos del control de los impulsos (como pudiera ser la piromanía, ludopatía, etc.).

Esta “adicción al sexo” no ha sido muy bien tipificada por los manuales de enfermedad mental. Hasta hace muy poco, de manera oficial, este trastorno se consideraba como un “Trastorno del control de los impulsos no especificado”, según el Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, DSM-VI. Actualmente, la misma Asociación Estadounidense de Psiquiatría, a través del DSM-V, ha propuesto lo que se denominó “Trastorno Hipersexual” como nuevo diagnóstico. Éste se caracteriza por el aumento en la frecuencia, intensidad de fantasías, excitación, impulsos y conductas sexuales no parafílicas, asociadas con impulsividad y que provocarían malestar significativo, deterioro social u ocupacional.

Esta adicción puede tomar distintas formas que van desde la auto estimulación sexual compulsiva hasta los abusos sexuales; pasando por las múltiples relaciones sexuales con parejas heterosexuales y homosexuales, los encuentros sexuales con personas conocidas o desconocidas, la continua recurrencia a la pornografía o prostitución, y/o lo que se denomina “ciber adicción sexual” (adicción a webs pornográficas o chats eróticos). Según expertos, todos estos comportamientos compulsivos se gestan mayoritariamente a nivel mental, donde las fantasías sexuales y pensamientos eróticos surgen como alternativas a cualquier tipo de frustración (problemas laborales, baja autoestima, etc.).

La estadística indica que las consecuencias negativas de este tipo de trastorno son considerables. En EE.UU., un 40% de los adictos al sexo pierde su pareja, otro 40% sufre embarazos no deseados, un 72% ha tenido ideas suicidas, un 17% ha intentado suicidarse, un 36% se ha practicado abortos, un 27% experimenta problemas laborales y un 68% corre el riesgo de contraer alguna enfermedad de transmisión sexual.

Para evitar este tipo de adicción se recomienda sobre todo prevenir este tipo de conductas a través de una buena educación afectivo-sexual; papel que debería cumplir principalmente la familia. De estar establecida la adicción, debe considerarse que al igual que cualquier otra, esta tiene tratamiento. La recomendación es consultar con un especialista en el área de la salud mental (psiquiatra, psicólogo/a).

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