Sexo divino: La actitud tántrica hacia el sexo, el deseo sexual y el orgasmo

El fundamento de la actitud tántrica hacia el sexo y el deseo sexual, es la concepción divina del cuerpo.

Guía de: Psicología y Tendencias

El Tantra es una tradición espiritual nacida en India central y del Sur hace más de cinco mil años. Posee raíces muy antiguas que se remontan a la cultura pre aria Dravidian o Drávidas; sociedad muy civilizada, no guerrera, que divinizaba a la mujer por su capacidad de concretar el milagro de dar vida a otro ser humano y alimentarlo en su seno. Con esta raíz, el Tantra se fue consolidando como un sistema de creencias que incorporaba la sexualidad y la espiritualidad; y, del cual, derivaron la mayoría de las prácticas de Yoga. Según varios autores, sus enseñanzas se difundieron por toda Asia (China, Japón, el Tíbet) para ser practicadas en el seno de sectas, comunidades secretas y círculos íntimos de reyes y maestros religiosos.

 

El fundamento de la actitud tántrica hacia el sexo y el deseo sexual, es la concepción divina del cuerpo; y, por ende, del deseo sexual. En términos muy generales, la disciplina tántrica implicaría la unión de dos amantes (tradicionalmente, las deidades Shiva y Shakti) sumidos en un abrazo supremo, en estado de éxtasis, en una fusión sexual que los transportaría a experiencias intensas y trascendentes de carácter espiritual y cósmico. De ahí que el sexo tántrico se relacione con la divinidad y pase a constituir un medio, no un fin en sí mismo; lo cual difiere profundamente del acto sexual común. Incluso, según el texto “Tantra para parejas audaces”, en India, todas las circunstancias que rodean el amor (miradas, roces, lenguaje corporal, etc.) tienen un carácter espiritual.

tantra

Para el Tantra, el orgasmo sería una experiencia que reúne diversas dimensiones que conllevan un componente energético subyacente; abarcando aspectos subjetivos y relacionales que mejoran la experiencia física, cognitiva, afectiva y psíquica de quien lo experimenta. Lo anterior, según Lousada y Angel, incluiría estados intersubjetivos y de unión transpersonal con aquello que está más allá del sí mismo. Así, la cumbre de la experiencia sexual provocaría un estado de felicidad que va más allá del simple clímax y que produce una ruptura con lo ordinario; despertando la consciencia asociada con el ego.

Al poseer una cualidad verdaderamente divina, no sería necesario recurrir a un libro o manual para alcanzar el júbilo profundo; por el contrario, abandonarse en los brazos del otro y entregarse a la energía del Tantra con serenidad, hace que la situación se conduzca con naturalidad. En palabras de Bhagawan Shree Rajneesh, más conocido como Osho (famoso divulgador de la sexualidad tántrica en India y Occidente): “Te abandonas a una esposa, y ella se vuelve divina. Te abandonas a un marido, y él se vuelve divino. La divinidad es revelada a través del abandono”.

Hoy en día, el Tantra posee millones de seguidores a lo largo de todo el mundo, incluido Occidente.

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