Trastorno del interés sexual femenino: Cuando el sexo te es indiferente

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Trastorno del interés sexual femenino

No me toques, por favor”; “Hoy no tengo ganas”; “No amor, de verdad que no”; “Ahora no me siento bien para esto”; “No quiero, tuve un día difícil”; o, más sinceramente: “Amor, creo que he perdido el interés, ¿qué nos pasa?”.

Existen muchas formas de decirlo, pero la realidad la mayoría de las veces es que el sexo se ha tornado totalmente indiferente para nosotras.

El Trastorno del interés/excitación sexual femenino (TIE) existe como diagnóstico desde la última actualización del manual de criterios diagnósticos DSM-V. Antes de esta edición, estos síntomas se encontraban divididos en dos entidades diagnósticas diferentes: el trastorno de excitabilidad y el deseo sexual hipoactivo.

Lo anterior, ha sido una propuesta bastante controversial. Aún así y más allá del diagnóstico, los problemas del interés y la excitabilidad sexual femeninos son bastante frecuentes, complejos y padecidos por un sinnúmero de mujeres de todas las culturas.

Trastorno del interés sexual femenino

Sus causas pueden tener relación con distintos factores: biológicos, sociales, psicológicos, ambientales y hormonales. E incluso, puede estar acompañado de otros procesos u enfermedades como lo son los trastornos del estado de ánimo, del espectro ansioso, etc.

En términos concretos, el TIE consiste en la ausencia o reducción del interés y/o la excitación sexual femenina manifestado por –al menos- uno de los siguientes síntomas:

  • Interés ausente o reducido en la actividad sexual
  • Fantasías o pensamientos sexuales ausentes o reducidos
  • Inicio reducido o ausente de la actividad sexual (incluyendo un poco receptividad a los intentos de la pareja por iniciar la actividad sexual)
  • Excitación o placer reducido o ausente durante la acto sexual en todas o casi todas las ocasiones.
  • Excitación o placer reducido o ausente en respuesta a cualquier invitación sexual
  • Ausencia o reducción de sensaciones genitales durante la actividad sexual en casi todas o todas las ocasiones

Para ser objeto de dicho diagnóstico, estos síntomas deben presentarse y haber persistido por al menos 6 meses y, obviamente, deben causar un malestar clínico significativo en la persona que los padece.

Trastorno del interés sexual femenino

Al igual que otras disfunciones sexuales, esta también tiene tratamiento. Sin embargo, necesita de un equipo de profesionales adecuados y especializados en el área de la sexualidad.

Desde la Psicología, el tratamiento consiste principalmente en buscar posibles creencias o faltas de información respecto de la sexualidad que puedan estar dificultando el disfrute de la misma. Esta ideas erróneas se pueden haber forjado en la niñez, la adolescencia o la adultez; debido a malas experiencias o imposiciones externas (de los padres, religiosas, etc.). Derribar estas creencias puede ser parte fundamental del tratamiento, pues ayuda en la reducción de la culpa o ansiedad (consciente o inconsciente) relacionada a la experiencia sexual.

Paliar factores individuales como el estrés, el cansancio y otros; también es clave para el tratamiento. La búsqueda de factores dentro de la relación de pareja también debe considerarse como parte del tratamiento.

Lo importante es que tiene solución y si buscas ayuda -a tiempo y de manera adecuada- encontrarás la forma de salir adelante. No calles tu problema ni lo dejes crecer más de la cuenta.

Trastorno del interés sexual femenino

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