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Alimentación saludable para cuidar el corazón

Una serie de recomendaciones ayuda a que este importante órgano sea más saludable. Conozca qué podemos hacer por nuestro corazón.

Agosto es el Mes del Corazón y qué mejor que al menos por un mes en el año nos dediquemos a alimentarlo como se merece.

Para esto los invito a tomar en consideración los siguientes aspectos:

Disminuya su consumo de sal: la sal no sólo es nociva para personas que sufren de presión alta, sino que para todo el mundo, pues altera el equilibrio hidro-electrolítico, favoreciendo la retención de líquidos, incrementando el gasto cardiaco y la presión arterial, también incrementan el trabajo renal. Por lo mismo trate de comenzar hoy mismo disminuyendo su consumo, prefiera alimentos bajos en sodio, por ejemplo elija los que contienen biosal, evite los platos pre-elaborados y elaborados, añada menos sal a sus comidas y emplee hierbas para dar sabor a éstas.

alimentación corazón

Foto: El Mercurio

Pescado y verduras, una buena combinación para el corazón.

Incremente su consumo de pescado: el pescado es el mejor aliado de nuestro corazón por contener ácido linoleico (w-3) como fuente primordial de lípidos. Este aceite se encuentra de preferencia en pescados azules o grasos, por ejemplo en el jurel, salmón y otros. Lo ideal es que este mes aumente su consumo a dos a tres veces por semana.

Disminuya el consumo de grasas saturadas y trans: este tipo de grasas altera la permeabilidad celular y facilita la formación de trombos. Se encuentra principalmente en cortes grasos de carnes rojas y blancas como pollo, pavo (aunque éstas últimas en un poco menor cantidad);  leche y productos lácteos enteros, quesos maduros, mantequilla y manteca, por citar algunos ejemplos. Los subproductos cárneos también son altos en este tipo de grasa como las cecinas, longanizas, salame, paté, etc., y además contienen altas cantidades de sodio. En relación a este punto, recuerde además que hay muchos alimentos elaborados que señalan en su etiquetaje contener grasas saturadas o de tipo trans, en este caso lea bien su contenido.

Prefiera aceites vegetales crudos y evite las frituras ya que el aceite al someterlo a altas temperaturas cambia su configuración química generando sustancias toxicas a nuestro organismo y en el caso de sofreír los alimentos, prefiera el aceite de oliva que tolera mejor las altas temperaturas y no se absorbe tanto por los alimentos. Al preferir aceites no sólo puede optar al aceite de oliva, hay aceites como el de soja o el canola que también son muy recomendables por ser buena fuente de w-3.

Disminuya el consumo de mariscos  e interiores de animales por ser una muy buena fuente de colesterol.

Incremente el consumo de fibra, principalmente la fibra soluble ya que ayuda a disminuir los niveles de colesterol plasmático. Esta fibra la podemos encontrar por sobretodo en la avena, la cual se puede emplear en muchísimas preparaciones las cuales además de quedar más sanas, le da un toque especial muy sabroso, por ejemplo en guisos, en albóndigas, en budines, etc.

Incremente su consumo de frutos secos en especial de la nuez, la cual se ha demostrado que ayuda a prevenir accidentes cardiovasculares.

Finalmente y sin dejar de ser menos importante, incremente su actividad física, trate de caminar más, apresure el paso cuando valla de compras o a su trabajo, suba y baje escaleras, etc.

Con estos pequeños y simples consejos ayudemos  a nuestro corazón en este,  su mes,  y si puede, dese el tiempo y acuda a los centros donde pueden realizarle exámenes preventivos en forma gratuita.

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