¿Comes en exceso y no lo puedes controlar? Quizás padeces Binge Eating

En torno al fenómeno de la obesidad y el sobrepeso existen un montón de mitos.

Guía de: Psicología y Tendencias

En torno al fenómeno de la obesidad y el sobrepeso existen un montón de mitos, como por ejemplo que las personas comen mal simplemente porque quieren o que su exceso de masa corporal se debe a que no son ordenados en sus comidas, entre otros.

Sin embargo, existe una comorbilidad como ya hemos mencionado en artículos anteriores, es decir, una relación entre el sobrepeso y las enfermedades mentales asociadas a estas patologías.

En general, al tener un visible sobrepeso las personas suelen sugerir que debes visitar a un nutriólogo, a un nutricionista o que puedes intentar poner en práctica las ultimas dietas de moda, pero ¿qué ocurre cuando existe un impedimento para el autocontrol y las personas simplemente no pueden dejar de comer?

Muchos pacientes acuden a la consulta psicológica o médica para manifestar que frente a situaciones de ansiedad o estrés comen golosinas o alimentos altos en grasa, en exceso y sin poder parar.

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Esta descripción es muy similar a la que comentan quienes padecen bulimia, con la excepción de que en estos casos no incluye inducir vómitos.

Sin embargo, este relato es igualmente sintomatológico que en el caso de la bulimia, donde el vomito es una conducta compensatoria al exceso de ingesta de alimentos.

A este descontrol de ingesta calórica se le llama Binge Eating o atracón alimentario.

Durante este episodio de trastorno alimentario, la persona ingiere grandes cantidades de comida generalmente en menos de dos horas con una sensación de que no tiene el control de lo que come.

Puede querer dejar de comer, pero, recordar por ejemplo que le quedan galletas o comidas grasosas le hace sentir la sensación de que debe terminar de comérselas, aunque ya se sienta saciado.

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A esto, le siguen sentimientos de culpa por todo lo que comió, ya que en general personas que lo padecen ya presentan sobrepeso u obesidad, lo cual conlleva, a su vez, enojo y desesperanza por no poder controlar estas conductas.

Además, la llegada del verano, las playas, piscinas y situaciones en que se lleva ropa más ligera y se debe usar trajes de baño puede aumentar la ansiedad por bajar de peso, lo que aumenta la aparición de estos episodios, creándose una especie de círculo vicioso.

Esto, sin duda, repercute sobre la autoestima y aumenta la preocupación de la figura corporal.

De acuerdo al DSM (Manual de Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales) los síntomas para dilucidar si puedes encontrarte sufriendo este trastorno alimenticio se asocian a tres o más de las siguientes características:

  • Ingesta mucho más rápida de lo normal.
  • Comer hasta sentirse desagradablemente lleno.
  • Ingesta de grandes cantidades de comida a pesar de no tener hambre.
  • Comer a solas para esconder su voracidad.
  • Sentirse a disgusto con uno mismo, depresión, o gran culpabilidad después del atracón.

Si consideras que estos síntomas describen las situaciones en que comes en exceso debes considerar mencionar esto a tu médico general, nutriólogo o psicólogo, ya que dan muestras de características de una situación con la comida que no puedes manejar.

Pesarse

Por otro lado, si no es así, pero con la época veraniega te sientes más ansioso o incómodo de mostrar tu cuerpo, conversa con tus seres queridos. Verbalizar lo que nos da inseguridad en un entorno seguro es siempre una forma de bajar nuestros niveles ansiosos.

¡Disfruta el verano y ámate tal cual eres!

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