El abuso sexual infantil: Definición y factores de riesgo

Tras el artículo de pedofilia publicaremos una serie de artículos dedicados a la entrega de información y herramientas para prevenir el abuso sexual infantil. En el presente, se describe el fenómeno, las potenciales víctimas y los aspectos culturales y familiares que aumentan el riesgo de abuso.

Más de un 80% de las, alrededor de 400 querellas que tramita el Servicio Nacional de Menores (Sename) por maltrato infantil, corresponde a abusos sexuales. Por cada caso que se denuncia, hay seis que no lo hacen. Por otra parte, estadísticas del Sename indican que un 74% de los delitos sexuales que ocurren en Chile se cometen contra menores de edad, un 83% de estos corresponden a niñas.

Como vemos, la magnitud del problema es mayor a lo que pudiésemos imaginar. Esto, nos compromete como sociedad, a hacer frente a esta realidad conformando una especie de escudo de protección de los derechos de los niños, para defender su integridad física y emocional.

Primero, debemos partir conociendo el fenómeno del abuso sexual infantil, identificando a los potenciales agresores y poniendo atención también en aquellas cualidades o condiciones que hacen que un niño pueda presentar un mayor riesgo de sufrir un abuso. Existe un artículo anterior, dedicado a la pedofilia que es interesante mirar para comprender el fenómeno a cabalidad.

Abuso Sexual Infantil

Foto: El Mercurio|

Te entregamos tips para prevenir el abuso sexual infantil.

Definición

La agencia federal norteamericana, Centro Nacional de abuso y negligencia infantil (NCCAN) elaboró una de las definiciones más completas de abuso sexual infantil. Para ellos este fenómeno comprende  “los contactos e interacciones entre un niño y un adulto, cuando el adulto (agresor) usa al niño para estimularse sexualmente él mismo, al niño o a otra persona. El abuso sexual también puede ser cometido por una persona menor de 18 años, cuando ésta es significativamente mayor que el niño (la víctima) o cuando (el agresor) está en una posición de poder o control sobre otro menor”.

A estas alturas, ya no queda duda de que el abuso sexual infantil se constituye como uno de los traumas psíquicos más intensos, tanto para los niños, como para su entorno más cercano, teniendo consecuencias intensamente destructivas para la estructuración de su personalidad.

Las potenciales víctimas

Si bien todos los niños pueden llegar a ser víctimas de abuso, existen condiciones particulares que hacen que, en determinadas circunstancias, un niño se encuentre en situación de mayor riesgo. Este es el caso de los niños que, por ser muy pequeños o por tener algún tipo de minusvalía física o psicológica, presentan una capacidad disminuida para resistirse o identificar correctamente lo que está sucediendo.

Otras potenciales víctimas son los niños que viven en ambientes familiares disfuncionales, familias desorganizadas o reconstituidas, sobre todo, cuando los niños sufren de falta de atención o afecto, o cuando son maltratados, ya que debido a esta carencia, pueden sentirse halagados en un principio con las atenciones del abusador. Cabe destacar en este punto que, cuando se habla de familias disfuncionales, no se está haciendo alusión a un estrato socioeconómico en particular, ya que los abusos ocurren de manera transversal, tanto en ambientes de altos ingresos, como en aquellos más carenciados. Finalmente, otras potenciales víctimas, son los prepúberes, con claras muestras de desarrollo sexual.

Aspectos culturales que inciden en el fenómeno del abuso sexual

Para prevenir el abuso de menores, debemos partir, por ejemplo, poniendo atención a aspectos de nuestra cultura y de nuestras costumbres familiares que  pueden estar contribuyendo, sin quererlo, a aumentar el riesgo de que nuestros niños sean víctimas de un abuso. Quisiera comenzar aludiendo al modo en que enseñamos a nuestros niños, enfatizando que deben obedecer a los adultos y dándoles a entender que ellos siempre saben lo que está bien. Asimismo, acostumbrados a querer que nuestros niños sean agradables y simpáticos, en ocasiones se les incita a besar o abrazar a otras personas, incluso cuando ellos no quieren hacerlo. Este tipo de educación contribuye, en gran medida, a que ellos sientan que deben someterse a los deseos de los adultos, sean estos agradables o desagradables para ellos.

Es necesario que los niños sepan que no es necesario hacer intentos por agradar a otros y que para tener una buena relación con alguien, no es necesario que mantengan un contacto físico estrecho. Al mismo tiempo, puesto que es aun más difícil evitar abusos por parte de personas que se encuentran muy cerca, sean familiares o amigos íntimos, sin ser paranoicos y evitando traspasarles temor, los padres deben poner atención a las interacciones que se dan entre ellos y sus hijos y no permitir, dentro de lo posible, que se den momentos de soledad o intimidad.

Puesto que los padres no pueden estar permanentemente presentes, cuando se escoja un cuidador para el niño, éste debe ser evaluado cuidadosamente y, a la mínima duda, se debe buscar a otra persona o institución (sala cuna, jardín infantil, niñera, etc) para que cuide al niño o niña. La comunicación y la confianza que los padres traspasen al niño para que este pueda expresar cualquier situación que le haya parecido incómoda o desagradable, es fundamental para detectar la situación a tiempo.

En un próximo artículo, se hará referencia a los indicadores, signos o síntomas a los que padres y cuidadores deben atender para identificar un abuso o un riesgo de que esto suceda.

Links:

  • Centro de atención a víctimas de atentados sexuales – CAVAS El CAVAS atiende completamente gratis a las personas que acudan a él. Su único objetivo es entregar una atención policial, sicológica, jurídica y social, con independencia de la denuncia judicial. Esta característica lo hace único en su tipo en Latinoamérica.
  • Manual: ¿Cómo conversar con los niños? Manual realizado por la Universidad Intarnacional SEK en el marco de la prevención de violencias domésticas que instruye acerca del modo cómo se debe conversar con los niños acerca de esta temática.

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