¿Por qué nos cuesta tanto superar una infidelidad?
Guía de: Psicología y Tendencias
Si alguna vez te ha ocurrido, conoces entonces ese dolor casi amenazante que se produce al descubrir o enterarnos de una infidelidad.
Puede atacar nuestra autoestima, nuestra autoconfianza y aumentar el tiempo del duelo y dolor del desamor.
Aunque lo intentas, no logras encontrar la lógica del engaño o saciarte de información, así tengas mil conversaciones con la persona que te engaño y le preguntes los miles de por qué que se te ocurran, pareciera que nunca llegas a una respuesta que te deje lo suficientemente conforme.
Comienza una especie de paranoia, revisas en tu mente los momentos vividos, buscando señales en las que no te detuviste antes. Sientes la necesidad de saber de la otra persona, quién es y qué cosas tienen en común.
Esto es porque estás viviendo muchas emociones al mismo tiempo; rabia, vergüenza, sensación de abandono, incredulidad, desconfianza, dolor, tristeza y necesidad de comprender.
Y asimismo, la infidelidad pone en juego nuestra identidad, nos hace sentir que si fuimos engañados probablemente eso tenga que ver con que entonces no somos tan valiosos o “lo suficientemente buenos”.
Incluso hay quienes consideran que una infidelidad en parejas de largos años de duración pueden provocar sintomatología asociada a estrés postraumático.
La Doctora en Psicología española, Inmaculada Jauregui, es una de ellas y plantea que la reacción psicológica frente a un engaño amoroso dependerá de muchas variables, como la edad de la persona, su red de amigos y familia o su propia personalidad entre otras cosas.
De esta forma, el recuerdo de la infidelidad y dolor debido a ello puede durar años, transformando nuestra personalidad y manera de apreciar la realidad.
Ella asemeja la infidelidad a “una herida que no cicatriza” y que nos puede generar tener sueños al respecto o evitar lugares incluso años de ocurrido el evento.
Por esta razón nos duele tanto, y nos cuesta de sobremanera, porque debemos trabajar y vivir todas esas emociones paralelamente. Pero aquí está la buena noticia: salir victoriosos de esto nos puede entregar mucha riqueza interior.
Al abandonar la premisa de “esto no puede ocurrirme a mí” renunciamos también a una parte de nuestro ego, aceptándonos vulnerables y más humanos, entendiendo que las relaciones no se tratan de ganar o perder y que el perdón hacia el otro es una liberación, un regalo para nosotros mismos.
La psicóloga Marcela Bracho, escritora del libro “Parejas sin fecha de caducidad”, habla incluso del regalo que nos entrega la infidelidad y el camino hacia superarla, trabajándola y viviendo el dolor.
El obsequio de volvernos más humildes, descubriendo que nadie es perfecto y que nuestra capacidad de perdonar y seguir adelante, es infinito.
Más sobre Psicología y Tendencias
-
¿Cómo tener una mejor salud mental y prevenir diversos trastornos?
Este tema es importante para mejorar la calidad de vida y la salud general de las personas.
-
Estudio demostró que la soledad hace cambiar la percepción de las personas sobre la realidad
Los expertos aseguraron que ver el mundo de otra forma puede ser un factor de riesgo para quienes son solitarios.
-
¿Se puede prevenir la depresión con IA? Especialista lideró proyecto para tratar la salud mental
Varios especialistas verían con buenos ojo la incursión de este fenómeno en factores biológicos.
-
Depresión adolescente: Conoce cómo detectarla antes que sea tarde
Son varios lo síntomas a los que hay que estar alerta para poder tratar a tiempo esta enfermedad.


