¿Que las personas podamos cambiar o dejar nuestras adicciones se trata de fuerza de voluntad?

Las personas usualmente dicen que para cambiar hace falta fuerza de voluntad.

Guía de: Psicología y Tendencias

Cuantas veces te has propuesto metas de año nuevo que a la larga no llevas a cabo, o te has inscrito en un gimnasio pagando seis meses anticipados para terminar yendo dos. O te has juramentado dejar el alcohol u otro hábito que sientes dañino para tu salud.

Sobre esto se preguntó e investigó el psicólogo madrileño Ramón Nogueras, quien nos relata cómo en 1972, el Gobierno estadounidense centraba su preocupación en una inminente invasión de los soldados americanos que habían sido enviados a la guerra de Vietnam. ¿Por qué? Quienes habían estado allí se drogaban múltiples veces al día con heroína. De hecho, uno de cada cinco eran adictos.

Las autoridades se preguntaban, en palabras de Noguera, qué harían con miles de drogadictos con entrenamiento militar de vuelta en el país, y qué había causado qué la mayoría de ellos hubieran desarrollado esta adicción.

Luego de años de la vuelta de estos al país, los investigadores llegaron a la conclusión de que la relación entre que se drogaran y el contexto de la guerra se basaba en que “todos lo hacían”. Volviendo de Vietnam, solo un 1% de los soldados siguió drogándose, los demás lo dejaron y formaron relaciones sociales y vínculos saludables.

Una posible respuesta a esto y los experimentos posteriores realizados por psicólogos experimentales, luego de este fenómeno, se llamó “el parque de ratas” y demostró que las que estaban en jaulas y tenían poco contacto social consumían mucha más agua con morfina, a diferencia de las que contaban con más libertad para movilizarse.

A raíz de esto se plantea que el entorno tenía algo que ver en el desarrollo de adicción a las drogas, aunque claramente sean adictivas en sí mismas.

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Con esto, Nogueras explica cómo los psicólogos buscan cambiar a las personas, y que para lograr esto deben tomar en consideración el contexto en que están insertas.

Las personas usualmente dicen que para cambiar hace falta fuerza de voluntad. Por ejemplo, empiezas una dieta y al tener un mal día terminas comiendo comida chatarra o te propones empezar a estudiar desde el principio del semestre, pero finalmente te enfocas en el examen el día antes.

A esto te dicen es que “no tienes voluntad”. Sin embargo, esa idea ha sido refutada por múltiples experimentos y teorías.

Una de ella es el modelo de agotamiento del ego desarrollado por psicólogos, que estipula que la voluntad es un recurso energético limitado, como un deposito de combustible y que se agota a medida que vamos tomando decisiones difíciles a lo largo del día. Por ejemplo, eligiendo comida saludable en vez de bollería.

Respecto a este modelo, el psicólogo madrileño señala que si bien esto puede ser cierto, le falta tomar en cuenta el contexto, por lo que le incluye su planteamiento centrado en que todos somos como un jinete encima de un elefante.

El jinete es la parte de nosotros que hace planes a largo plazo, y nuestro elefante es todo lo demás. El animal quiere comer la comida chatarra, el jinete cumplir con lo que se ha propuesto.

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El elefante tendría “más fuerza” por su tamaño y constitución. En este caso, nuestros hábitos que están enraizados por características del entorno, la cultura en la que vivimos y las personas con las que nos relacionamos.

Un estudio de Harvard señaló que si uno de tus amigos desarrolla obesidad, todos sus vínculos cercanos multiplican por tres la posibilidad de desarrollar la misma enfermedad, incluso si viven en ciudades distintas.

El entorno nos afecta directamente. En una situación desconocida, el contexto es lo que nos dice en gran medida qué tenemos que hacer, y puede determinar o inhibir nuestras conductas.

Pero entonces, ¿cómo controlamos nuestra conducta bajo una señal del contexto? Para Nogueras, se puede con algo tan sencillo como escribir en un papel lo que queremos hacer y cómo lo haremos. Eso motivará a nuestro cerebro al disparar la conducta en el entorno. De hecho, ha tenido muy buenos resultados en el ámbito de la salud, multiplicando por tres las posibilidades de éxito.

Por ejemplo, escribir en un papel (y leerlo): “Estudiare mañana a las 9 de la mañana en el patio de mi casa”.

Por último, el psicólogo señala que las personas cambiamos constantemente, pero esta modificación no tiene  nada que ver con la fuerza de voluntad.

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