¿Cómo vivir una vida equilibrada? Tres aspectos fundamentales

Llevar una vida equilibrada es una tarea desafiante, llena de satisfacciones y recompensas. Decidir cuánto queramos equilibrar nuestras áreas de vida es una opción que depende de nosotros.

Guía de: Espiritualidad

En general, nuestra vida esta compuesta de diferentes áreas que se complementan y refuerzan entre sí para lograr un equilibrio, dentro de un proceso sumamente dinámico. A menudo, ocupamos la mayoría de nuestro -cada vez más valioso- tiempo en solo un par de ellas, restándole la debida importancia a las demás, lo cual puede traer consigo consecuencias para nuestra salud física y mental.

Vivimos en un mundo acelerado, agitado y con una sobredosis de información y distractores. A veces podemos vernos absorbidos y consumidos por el mismo, dedicando gran parte de nuestro tiempo al trabajo y al estudio, y con el poco tiempo libre que nos queda decidimos distendernos en las redes sociales y/o el encierro en nuestra casa, solos y sin compañía presencial.

vida equilibrada

Foto: Internet

Si bien lo anterior no tiene  nada de malo, puesto que todos necesitamos contar con momentos de introspección y soledad, es sumamente importante darnos cuenta que nuestra vida se nutre de distintas áreas de las cuales es necesario ocuparse para asegurarse que todas las demás rindan sus frutos.

Si nuestra meta principal es llevar una vida lo más equilibrada posible, no basta solo con concentrarnos en nuestro trabajo, el estudio o incluso en nuestras actividades recreativas. Es importante, además,  el prestar atención y enfocarnos al aspecto social, físico, psicológico y espiritual de nuestras vidas.

Ahora bien: ¿Cuál es la clave para vivir una vida equilibrada? Prestemos atención a los siguientes aspectos:

1) Laboral:

El aspecto laboral es uno de los más importantes de la vida ya que mediante el trabajo y el desarrollo intelectual nos volvemos personas útiles para la sociedad, nos sentimos valorados, sin mencionar que nos provee los medios para seguir desarrollándonos en las demás áreas de la vida.  El punto es cuando esto debilita la calidad de nuestras relaciones sociales y nuestro tiempo libre. Pese a que dependemos de un salario mensual, siempre podemos desconectarnos del trabajo en nuestros hogares y permitir que fluya la interacción con nuestra familia y amigos, en la medida de lo posible.

2) Recreacional:

La esfera recreacional es muy importante, ya que es en esos momentos en donde liberamos tensiones, nos relajamos, nos divertimos y activamos nuestra capacidad física y mental. Dentro del espectro de actividades disponibles, siempre es recomendable privilegiar aquellas que nos contacten con el aire libre, la naturaleza y las relaciones humanas presenciales.

3) Espiritual:

Nuestro aspecto espiritual es aquel que nos conecta con un espacio poco explorado en nosotros y que tienen que ver con nuestro lugar interno de paz, de alegría, confianza y fortaleza personal.

Existen diversos caminos para acceder a nuestra espiritualidad; pero, por sobre todo, es una forma de vida más que una actitud o una conducta del momento. Adquirir un compromiso para con nuestra propia felicidad, sabiendo que es una opción de cada momento más que un fin; tener una actitud sonriente frente a la vida; cultivar la gratitud por todo lo bueno que nos rodea; practicar el perdón a nosotros mismos y al resto, ya que somos seres humanos que nos equivocamos pero que podemos aprender en el proceso, son algunas de las acciones que podemos ir tomando día a día, hasta convertirlas en hábitos enraizados en nosotros.

Sin duda, llevar una vida equilibrada, en medio de tiempos tumultuosos, es una tarea desafiante, pero llena de satisfacciones y recompensas latentes. Decidir cuánto queramos equilibrar, en la medida de lo posible, nuestras distintas áreas de vida, es una opción presente en cada momento, y depende fundamentalmente de nosotros mismos.

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