San Valentín: Tres tips para disfrutar el día del amor

El día de San Valentín se celebra una vez al año. La invitación es a integrarla y celebrarla cada vez que podamos, a través de pequeñas pero significativas acciones.

Guía de: Espiritualidad

Llega el 14 de febrero… Fecha amada por muchos y odiada por otros tantos, básicamente por el halo emocional que evoca: Los enamorados gritando a los cuatro vientos el amor que disfrutan junto a su pareja, y quienes se encuentran solteros o sin una pareja, suelen hablar a favor de la fecha, celebrando el amor, o bien en contra de la fecha, tildándola de “superficial”  y poco trascendente.

Lo cierto es que, ya que la vibra del amor y los recordatorios abundan por todos lados, se hace muy necesario y recomendable el evaluar nuestra situación actual en torno al amor; no solo desde el área sentimental, sino desde lo que el concepto del amor significa para nosotros, y del cómo ponemos en práctica el amor en nuestras distintas esferas.

Es por esto que necesitamos, en todo momento, orientar las circunstancias a nuestro favor: ¿Nos sentimos dichosos viviendo el amor? ¿O nos sentimos solos y necesitados de una compañía, aunque en la externalidad hagamos un gran esfuerzo por demostrar lo contrario? En cualquier circunstancia, las siguientes tres reflexiones nos ayudarán a clarificar algunas bases que sustentan la experiencia del amor en nuestra vida:

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1) Nuestra pareja ideal somos nosotros mismos: Esta lección es muy dura de aprender, pero necesaria. A menudo, solemos buscar en otra persona la solución a nuestras carencias y confusiones internas; en otras ocasiones, buscamos un complemento que nos permita crecer y sentirnos más completos. Si bien esto es absolutamente normal y cotidiano, lo importante es darnos cuenta de que, en algún punto de nuestras vidas, esa persona en quien depositamos gran parte de nuestra energía, también necesita su espacio y batalla con las mismas sombras que nosotros mismos; por tanto, es fundamental atender a nuestro amor individual como punto genuino de entrega de amor hacia la otra persona.

2) El amor en todas sus formas: El amor no es solo sentirse acompañado por una pareja. Somos amor, y como la frecuencia vibratoria más elevada que es, ésta sostiene a todo y a todos. No hay nada que escape al amor. Por lo mismo, cultivar el amor a nuestros seres queridos, a la naturaleza, a nuestra familia y amigos, y regocijarse en el dar que implica el amor es altamente gratificante y nos mantiene en una frecuencia vibratoria que nos conecta con la abundancia.

3) Somos lo que elegimos: Elige el amor! Somos la suma de nuestros hábitos más comunes. Si nos dedicamos a brindar semillas diarias de amor, estaremos viviendo el amor regularmente y sin esfuerzo. Recibiremos con creces aquello que demos.

El día de San Valentín se celebra una vez al año. La invitación es a integrarla y celebrarla cada vez que podamos, a través de pequeñas pero significativas acciones.

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