Hipersomnia: Una gran somnolencia que puede volverse muy problemática

Si tus días están completamente invadidos por el sueño, al punto que se te hace difícil concentrarte y nada te parece suficientemente atractivo; este artículo es para ti.

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Hipersomnia

Según los manuales de clasificación diagnóstica tradicionales, los trastornos del sueño-vigilia se dividen principalmente en: insomnio, hipersomnia, trastornos relacionados con la respiración (por ejemplo, apneas), parasomnias y otros.

En este artículo nos enfocaremos en lo que respecta al trastorno de hipersomnia: un sueño excesivo, constante e involuntario.

Una persona con hipersomnia refiere una excesiva somnolencia. Esto, a pesar de haber dormido durante -al menos- 7 horas.

Para que esta gran somnolencia constituya definitivamente un trastorno debe producirse al menos 3 veces a la semana por un mínimo de 3 meses y debe causar un malestar significativo para la persona que lo padece; quien puede presentar un deterioro de importantes áreas de su funcionamiento vital.

Además, la hipersomnia debe acompañarse de uno o más de los siguientes síntomas para ser calificada como un trastorno propiamente tal:

  • Períodos recurrentes de sueño durante el día o la posibilidad de “caerse de sueño” en el mismo día.
  • Episodios de sueño prolongado -más de 9 horas- no reparador.
  • Dificultad para estar totalmente despierto después de despertar de manera brusca. El despertar suele ser complejo y estar acompañado de irritabilidad.

Ahora bien, esto no siempre aparece de manera repentina; sino, suele darse de forma creciente y preferentemente en situaciones de baja actividad o estimulación.

Esta excesiva somnolencia es considerada grave si la dificultad para mantenerse alerta se presenta entre 5 a 7 días de la semana. El caso más grave de las hipersomnias se conoce como Narcolepsia, enfermedad que tendría un componente genético y un desencadenante inmunológico que produciría la destrucción a nivel cerebral de la proteína Hipocretina (hormona asociada a la regulación del sueño y las emociones).

Si te sientes identificado por estos síntomas, la recomendación es acudir a un especialista del sueño con el objetivo de realizar un correcta evaluación de tus síntomas y un diagnóstico adecuado de los mismo; de manera que puedan recomendarte el tratamiento más efectivo.

En términos generales, existen tratamientos no farmacológicos y farmacológicos. Los no farmacológicos recurren principalmente a terapias y/o técnicas psicológicas de higiene del sueño.

Hipersomnia

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