Los alimentos “prohibidos” que afectan gravemente a la salud (II)

La lista de los perniciosos efectos de algunos alimentos sobre la salud es asombrosa. Además de las enfermedades que producen, existen consecuencias que darán que hablar en esta segunda entrega.

Guía de: Vida Sana

Después de la primera entrega y continuando con la presentación del artículo de Jared Koch del Instituto de Nutrición Integrada (Institute of Integrative Nutrition) y fundador de la guía de restaurantes Clean Plates (platos limpios), seguimos con la segunda parte y final de los alimentos prohibidos que afectan gravemente a la salud.

  • Papas no orgánicas y otros productos contaminados con plaguicidas

Aunque no son fáciles de conseguir, la mejor opción es comprar únicamente frutas y vegetales orgánicos, ya que los agroquímicos sintéticos no son permitidos bajo las normas orgánicas del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA). Dicho esto, no todas las frutas y vegetales cultivados convencionalmente son sometidos a la misma cantidad de carga de plaguicidas.

El presente estudio se centra en las papas, pues tienden a absorber una gran cantidad de pesticidas y otros productos agroquímicos presentes en el suelo. De las 48 categorías diferentes de frutas y vegetales analizados las siguientes 15 frutas y vegetales tuvieron la mayor carga de plaguicidas, las cuales son las más compradas o cultivadas orgánicamente:

Alimentos Prohibidos

Foto: Sergio López

  • Manzanas
  • Pepinos
  • Tomates Cherry
  • Uvas
  • Ajíes
  • Mandarinas
  • Duraznos
  • Papas
  • Espinacas
  • Fresas y pimientos morrones
  • Coliflor

En contraste, se encontró que los siguientes alimentos tienen la carga de plaguicidas residual más baja, por lo que son los vegetales más seguros cultivados convencionalmente:

  • Espárragos
  • Palta
  • Col
  • Melón
  • Maíz dulce (no transgénico)
  • Berenjena
  • Pomelo
  • Kiwi
  • Mango
  • Champiñones
  • Cebollas
  • Papayas (no transgénicas)
  • Piña
  • Sal de Mesa

La sal es fundamental para la vida, sin embargo la “sal de mesa” y la sal encontrada en alimentos procesados ​​no es la misma sal que el cuerpo realmente necesita. De hecho, la sal de mesa no tiene prácticamente nada en común con la sal natural. Una de ellas daña la salud, mientras que la otra lo beneficia.

La sal procesada es 98 por ciento de cloruro de sodio, y el dos por ciento restante incluye productos químicos hechos por el hombre, tales como absorbentes de humedad y un poco de yodo añadido. Estas son sustancias químicas peligrosas como el ferrocianuro y aluminosilicato. Algunos países europeos, en donde no se practica la fluoración del agua, también agregan fluoruro a la sal de mesa.

La manera más fácil de evitar este desequilibrio es prescindiendo de los alimentos procesados, que son notoriamente bajos en potasio, pero altos en sodio. En cambio, se recomienda consumir una dieta a base de alimentos enteros, idealmente alimentos cultivados orgánicamente para asegurar el contenido óptimo de nutrientes. Este tipo de alimentación proporcionará naturalmente cantidades mucho más elevadas  de potasio en relación con el sodio.

  • Proteína de Soya y otros productos de soya fermentados

Uno de los problemas con la soya se deriva a causa de que el 90 al 95 por ciento de la soya cultivada es transgénica o genéticamente  modificada (GM), y esta es utilizada para crear la Proteína Aislada de Soya. La soya transgénica está diseñada para soportar otras dosis letales de herbicidas. El ingrediente activo en el herbicida se llama glifosato, que es responsable de la interrupción del delicado equilibrio hormonal del ciclo reproductivo femenino.

Lo peor, el glifosato es tóxico para la placenta, que es responsable de entregar los nutrientes vitales de la madre al niño, y de eliminar los productos de desecho. Una vez que la placenta ha sido dañada o destruida, el resultado puede ser un aborto involuntario. En los niños nacidos de madres que han estado expuestas a incluso una pequeña cantidad de glifosato, pueden presentar graves  defectos congénitos.

El daño por el mecanismo del glifosato fue recientemente identificado, y muestra cómo este químico altera la función celular e induce muchas de nuestras enfermedades modernas, incluyendo el autismo. La proteína aislada de soya puede encontrarse en las barras de proteína, substitutos de alimentos, bebidas de frutas, sopas y salsas, análogos de la carne, productos para hornear, cereales para el desayuno y algunos suplementos alimenticios.

Incluso si usted no es vegetariano y no utiliza leche de soya o tofu, es importante leer cuidadosamente las  etiquetas de los productos. Hay tantos nombres diferentes para los aditivos de soya, que podría estar llevando a casa un producto a base de soya transgénica sin siquiera darse cuenta.

  • Endulzantes Artificiales

Los endulzantes artificiales como el aspartamo pueden estimular el apetito, aumentar los antojos por carbohidratos, y estimular el almacenamiento de grasa y aumento de peso. En uno de los más recientes estudios se descubrió que la sacarina y el aspartamo causan un mayor aumento de peso que el azúcar.

El aspartamo probablemente es el más problemático. Está compuesto principalmente de ácido aspártico y fenilalanina. La fenilalanina ha sido modificada sintéticamente para llevar a un grupo metilo, que proporciona la mayoría de su dulzura. Ese vínculo metil fenilalanina, llamado un éster de metilo, es muy débil, lo que permite que el grupo metilo en la fenilalanina se rompa fácilmente y se forme metanol.

Probablemente ya escucho la afirmación de que el aspartamo es inofensivo ya que el metanol también se encuentra en frutas y vegetales. Sin embargo, en las frutas y vegetales, el metanol está firmemente unido a la pectina, lo que permite pasar de forma segura a través de su tracto digestivo. No es así con el metanol creado por aspartamo, ya que no está ligado a nada que le pueda ayudar a eliminarlo de su cuerpo.

El metanol es llevado por todos los tejidos sensibles de su cuerpo, como el cerebro y la médula ósea, donde la enzima de alcohol deshidrogenasa (ADH por sus siglas en inglés) la convierte en formaldehído, que causa estragos en las proteínas sensibles y el ADN.

Más sobre Vida Sana

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X